
por Isabel García desde Brighton (Inglaterra)
Las calabazas tamaño XXL tipo Halloween salpican copiosamente el decorado, entre grandes ristras de pimientos colgantes, cestas de tomates relucientes y estantes repletos de todo tipo de salsas concebibles para acompañar a la pasta. Al lado, unas estilizadas botellas de aceite de oliva virgen extra, llegadas desde la mismísima Sierra de Cazorla. Lo dice la etiqueta. Y galletas con salvado, aguacates al 2x1, zumos naturales de organic strawberry, hileras de bancos en los que degustar el típico capuccino por 1,95 libras o un brownie generoso bien empapado de queso...
Es el escenario que, de un tiempo no muy lejano a esta parte, se ha convertido en indispensable en Brighton, la ciudad costera más cosmopolita del sur de Inglaterra (y de buena parte del país), a menos de una hora y media en coche de Londres. Se llama Bill's y, entre el barullo de colores, esencias, camareros que van y vienen y clientes (tanto lugareños como turistas) con buen rollo, ha encontrado su sitio esta especie de café-frutería de diseño en lo que fuera una destartalada estación de autobuses.
Su responsable es Bill Collison, un comerciante que hace ya 20 años abrió una tienda de productos frescos y verduras en Lewes, también en el sur de Inglaterra. Pero una tienda especial, con artículos naturales de calidad (y sin intermediarios) traídos desde cualquier parte del mundo. La misma filosofía siguió cuando montó el Bill's de Brighton, ya que igual se puede encontrar cecina de León que pasta de la Toscana o un vino tinto de Burdeos. De hecho, España, Italia y Francia son los principales proveedores, aparte de la mayoría de productos ingleses, que proceden de granjas orgánicas de la zona, sobre todo de Lewes.
Con su aire de local neoyorquino (ejemplo: con las tuberías metálicas asomando desde el techo), Bill's no desentona en la zona (North Laine), repleta de tiendas de ropa vintage, galerías de arte o cafés con encanto. Pero pocos como éste. Además, no sólo es posible despacharse a gusto en el establecimiento, sino que también pueden encargarse picnics para llevar o simplemente ir a hacer la compra semanal, aunque entonces siempre caerá algo. Por ejemplo, una de esas muffins de cuento que esperan junto a la caja registradora.
Bill's. 100 North Road, Brighton. www.billsproducestore.co.uk. Más información sobre turismo británico: www.britainforless.es
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