No hay mejor momento que éste, con el ritual de la vendimia en marcha y el otoño recién estrenado, para disfrutar de pequeños placeres rurales: paisajes de postal y la gastronomía más auténtica acompañados, por supuesto, de un buen vino.
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No hay mejor momento que éste, con el ritual de la vendimia en marcha y el otoño recién estrenado, para disfrutar de pequeños placeres rurales: paisajes de postal y la gastronomía más auténtica acompañados, por supuesto, de un buen vino.