Viajes con Mowgli

I love LEGO

Reconozco que soy fan tardía de LEGO. Mi incorporación al club de admiradores llegó con la maternidad. Eso sí, desde entonces, soy incondicional. Porque gracias a LEGO, Mowgli dejó de ser un niño pseudohiperactivo para ser un Norman Foster en potencia. Eso (y la paz que conlleva tenerlo entretenido y quieto) no tiene precio. Por eso nunca olvidamos meter unos LEGO en la bolsa de mano cuando viajamos.

Hace años viajé a Dinamarca. Entonces descubrí Copenhague, adoré más si cabe a Jacobsen, asistí (invitada) a un concierto de Jean Michel Jarre entre un mar de turbinas eólicas (surrealista), me acerqué a Odense para rendir pleitesía a Hans Christian Andersen y me llevaron -para mi sorpresa- a LEGOland.

A dos horas y media de la capital, me pareció un parque de atracciones original y, sobre todo, entrañable. Eso, a pesar, de que mi infancia no había estado basada en bloques de colores. Pero pensé que era un espacio lúdico ideal para ir con niños por ese aspecto constructivo, creativo, incluso benévolo que tiene y que le da nombre (en danés leg godt significa juega bien).

Mientras llega este viaje pendiente, tenemos la oportunidad de dar la vuelta al mundo por algunas de sus obras arquitectónicas más emblemáticas... hechas con LEGO y sin salir de casa. Porque desde el pasado noviembre están a la venta siete edificaciones que espero Mowgli conozca de primera mano a lo largo de su vida: la Casa de la Cascada de (mi dios) Frank Lloyd Wright, la Casa Farnsworth de (mi otro dios) Mies Van der Rohe, el mítico Empire State, el museo Guggenheim (lo siento, Gehry) de Nueva York (es decir, de Wright), la Casa Blanca, el Burj Khalifa de Dubai y la Space Needle de Seattle.

Estas pequeñas grandes obras maestras han sido desarrolladas por el apasionado arquitecto americano Adam Tucker y adaptadas por un equipo especializado de diseñadores LEGO. Pertenecen a la línea Architecture, sus precios parten de los 19,99 euros, y están dirigidas a niños de a partir de 10 años. Así que todavía tendremos que esperar a que Mowgli pueda pasarse toda la tarde jugando a ser Mies Van der Rohe.

Para entonces, quién sabe, quizás compartamos esa pasión llamada Moleskine y podamos hacernos con las nuevas libretas que salen a la venta este marzo en colaboración con LEGO. Esta nueva edición limitada, disponible en cuatro formatos, rinde tributo "a todos los que fueron niños y creen en la importancia del juego en su vida diaria como adultos".

Think with your hands, proclaman. Pues eso. Y larga vida a LEGO.

Twitter: @mariafluxa

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