Vacaciones por intercambio
Tengo la sensación de que tal como andan las cosas y con una situación económica que no se va a arreglar, ni a corto, ni a medio plazo, van a cambiar de forma radical nuestras costumbres a la hora de viajar. Y sin duda van a aumentar las soluciones imaginativas incluidos todo tipo de intercambios. Los más corrientes son los de casa o de hospitalidad pero las posibilidades son prácticamente infinitas. Sólo hay que echar una ojeada en internet. Hay al menos una docena de empresas perfectamente establecidas que por unos cuarenta o cincuenta euros permiten la posibilidad de entrar en contacto con cientos, a veces miles de personas de todo el mundo que desean entablar algún tipo de intercambio. Algunas como www.intercambiocasas.com incluso incluyen en la cuota un seguro por si la propiedad fuera dañada. En la mayoría de los casos se busca una transacción muy directa, un alojamiento por otro pero también puede incluir un coche, un barco, una caravana. Las prestaciones no tienen por qué ser paritarias. Cada uno tiene unas necesidades distintas y sobre todo objetivos muy diferentes. Lo que está claro es que quien lo ha probado una vez, repite.
¿Qué se necesita? Lo mejor es contar con una segunda vivienda pero sino se hace con la propia. No hay que olvidarse que los intercambios de hospitalidad ( compartir casa con los propietarios ) son también muy populares. Se pueden hacer transacciones directas pero es más cómodo, divertido e interesante hacerlo a través de una o varias de las empresas que se dedican a ello. Estás son las más populares pero hay otras muchas www.intercambiodecasa.es www.homeforhome.com www.homeforexchange.com www.holidayexchange.es
Hay algunas que permiten hacerse socio de forma gratuita durante un mes para probar. Sólo se pide unas fotografías, una descripción de la zona y señalar unas normas de uso. A partir de ahí se comienzan a recibir ofertas. Por otra parte se recomienda hace una lista de los lugares a donde se quiere viajar. Fijar una fecha y una duración de la estancia. Mantener sus opciones abiertas a un posible cambio hasta ver lo que se le ofrece. Si no se limita tendrá más posibilidades de alcanzar su objetivo. Hace falta tiempo para concretar y organizar un intercambio. Por lo tanto, procure disponer de cuatro a seis meses para prepararlo. Y sobre todo no consienta que la maldita crisis le impida seguir viajando.
