5ª Avenida

Un Eclipse en Nueva York

El yate más grande del mundo descansa desde hace unas semanas en el muelle 90 de la ciudad de Nueva York. Es el Eclipse, propiedad del magnate ruso Roman Abramovich. Nadie sabe muy bien qué hace por aquí, aunque la sospecha es que ha atracado para preparar el parto de su novia, Dasha Zhukova.

El motivo en el fondo es lo de menos. El caso es que el barco, como era de esperar, se ha convertido en un destino de peregrinación en el Midtown. El muelle está a la altura de la calle 50, en el río Hudson y es uno de los que usan los grandes cruceros cuando atracan en la ciudad, a un tiro de piedra de los teatros de Broadway.

Dadas las dimensiones del Eclipse parece el lugar idóneo. El barco, después de todo, tiene casi 164 metros de eslora. En realidad es sólo uno de los cinco yates de Abramovich (uno nunca puede tener suficientes yates) pero sus dimensiones lo hacen destacar claramente en la colección.

Poco se puede ver en el exterior. Es tan grande que las cubiertas quedan a refugio de las miradas desde el muelle. El muelle, de hecho, le resta presencia a la nave. Es alto y cubierto, preparado para embarcaciones de gran tamaño. Si hubiese cabido en los de Chelsea o el sur de Manhattan la imagen de esta bestia hubiera sido mucho más impactante. Este vídeo de su entrada en el puerto de Nueva York, con la estatua de la libertad al fondo (hacia la mitad del vídeo) da una idea de su escala.

¿Que hay dentro del Eclipse? Mejor preguntarse qué no hay. Tiene 24 habitaciones, dos piscinas, varios jacuzzis, dos zonas de aterrizaje para helicópteros y varias medidas de seguridad, incluido un sistema antimisiles. El yate es famoso también por tener un pequeño submarino en su interior para cortas escapadas al fondo del mar. Es poco probable que lo use en el río Hudson, uno de los más contaminados de Estados Unidos.

Su construcción en 2008 costó cerca de 340 millones de euros aunque el precio final, una vez se añade la decoración y los "extras" probablemente se acerque más al doble de esa cifra. Si alguien quiere sentirse como Abramovich durante unos días el yate puede alquilarse, aunque el precio no se conoce. Es uno de esos caprichos en los que, si tienes que preguntar, es que no puedes permitírtelo.

(fotos: Wikipedia)

3 » Comentarios ¿Quieres comentar? Entra o regístrate

  1. Juan Merladet Echevarría sinfrodo 02.mar.2013 | 12:08

    #1

    El Eclipse le permite a ABRA navegar por los siete mares. Me permito sugerirle que aparte el más pequeño de los otros cuatro yates que posee para destinarlo a viajes menores y que venda los otros tres y done el importe a la caridad pública. Tanto yate empacha un poco. Está bien ser rico, pero tanto tanto...Que reparta algo.

  2. marisabasel 02.mar.2013 | 14:37

    #2

    @Sinfrodo , lo de siempre que repartan otros, es muy facil repartir lo que no es de uno, empieza por repartir de lo tuyo que seguro que es mas de lo que tienen muchos en la india, africa....

  3. kidtarao 11.jun.2013 | 09:17

    #3

    @Sinfrodo estoy totalmente de acuerdo contigo, este yate es el absurdo mas grande que hay, habria que hacer trocitos de el y que todos tuvieramos una barquita para salir al mar y sentirnos marineros

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