Asia en la maleta

El payaso que soñó que era notario

Álvaro Neil es un payaso asturiano que soñó que trabajaba en una notaría en Madrid. El sueño le duró algunos años, pero al cabo despertó y comprobó con alivio que su nariz roja seguía en su sitio, y su bicicleta y sus alforjas  cargadas con lo imprescindible para sobrevivir también. De un salto se subió al sillín y se lanzó a recorrer el mundo con el único propósito de ejercer su verdadera profesión entre los más desfavorecidos. De eso hace ya tres bicicletas, 7 años,  6 meses y unos cuantos días. Más de 65 países y 100.000 kilómetros lleva recorridos este ovetense  de cuarenta y pocos años más conocido como el biciclown, que un día  renunció a una brillante carrera profesional para vivir con menos de 10 euros al día, durmiendo bajo las estrellas y habituando a su cuerpo a funcionar con dos comidas al día.

La pregunta que todo el mundo se hace y le hacen al conocerle es, ¿por qué? En un afán simplificador, una tiende a pensar que no debe estar del todo en sus cabales para cambiar los lujos de una vida acomodada  por la incertidumbre de pedalear sin más, sorteando peligros, durmiendo al ras y sin saber lo que le deparará el día siguiente.  Leyendo y escuchando a Álvaro te das cuenta de que no hay una razón con mayúsculas que le empuje, sino una necesidad imperiosa de exprimir al máximo el derecho a vivir su vida libre de ataduras y convencionalismos y a ser feliz llevando sonrisas a los más desfavorecidos. Con una alegría envidiable cuenta que desde su casa, una pequeña tienda de campaña que ha plantado en los paisajes más increíbles del mundo, tiene las mejores vistas; que la bicicleta y el camino son su mujer; que es mucho más feliz que cuando era notario y que espera que la muerte le pille "con la cartera vacía y el corazón lleno", con una sencillez y una lógica que desarman a cualquiera.

El biciclown se financia de su propio bolsillo, del de sus amigos y de desconocidos que descubren su aventura por internet y le mandan donaciones, como aquel que renunció a su cuota mensual del Canal + para enviarle el dinero a Álvaro. Documentales como "La Sonrisa del Nómada" y libros de sus viajes le ayudan a difundir su aventura y a recaudar fondos para financiarla. El último de ellos, "Donde termina el asfalto", narra su recorrido de tres años por Asia.

En ellos, Álvaro ha sido testigo del tsunami japonés, ha sufrido cuatro malarias cerebrales y ha sido atropellado en dos ocasiones, una por un coche que le destrozó la bicicleta, y otra por una mujer que hizo lo propio con su corazón ("el mayor riesgo cuando viajas así por todo el mundo", dice entre risas). Su viaje asiático empieza por China, recorre Asia Central y llega hasta Bután, donde consigue que le dejen entrar gratis y ahorrarse los 250 dólares diarios que cuesta un visado en el pequeño país. Todo esto lo narra en casi 300 páginas y 54 fotografías en un testimonio que es a la vez un libro de viajes, un tratado de humanidad y toda una lección de austeridad en tiempos de crisis. Pero sobre todo, una prueba fehaciente de que "no hay sueños imposibles, sino malos soñadores".

 

3 » Comentarios ¿Quieres comentar? Entra o regístrate

  1. finolaina 30.may.2012 | 23:40

    #1

    Increible!! A mí también me haces soñar..

  2. rafeco 31.may.2012 | 01:31

    #2

    Si ha visitado más de 65 países ¿como es posible que solamente haya recorrido 100.000 Km? Error de transcripción o simplemente el autor de este artículo es muy, pero que muy de letras.

  3. annaji1012 05.jun.2012 | 18:37

    #3

    Gracias por hacernos descubrir lo que realmente importa en esta vida, y recordarnos algo que nunca nos llegamos a creer "de verdad", y que se nos olvida en nuestro día a día, que la felicidad no está en el dinero, el trabajo, el coche enorme o el úyltimo bolso de moda. Reconozco que me ha apasionado la historia de Álvaro! http://viajocomprando.wordpress.com

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