por PEDRO MADERA
Enfrente de las costas de Pemba los pescadores parecen no regirse por las leyes de Arquímedes. En sus frágiles embarcaciones se agolpan redes, hombres y peces con un aparente sinsentido. Todo fluye hacia ningún lado. Las capturas son el medio de subsistencia de familias que han visto en el mar su gran patrimonio. Mozambique es el alma de la nueva África.
© Unidad Editorial Internet, S.L. | Aviso legal | Política de privacidad