Andalucía por descubrir

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Andalucía por descubrir

La Andalucía
del frío

Andalucía no es solo arena, mar, sol y calor. En estos días de frío el sur de España es también gélido y blanco. Y sus pueblos una imagen más propia del norte peninsular que de la mitad sur meridional, acostumbrada a la placidez atlántica y mediterránea.

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Una de las sensaciones que más sorprendía a los viajeros románticos de mitad del XIX era comprobar que en apenas treinta kilómetros de distancia en línea recta el paisaje mudaba el blanco frío de las montañas más altas de la península por la calidez soleada y tropical de unas playas que invitaban al permanente baño.

Mientras la costa granadina goza de temperaturas que estos días rondan los veinte grados las cumbres de Sierra Nevada alcanzan varios grados bajo cero en las horas centrales del día. A mitad de camino entre una y otra realidad hay pueblos en Andalucía que durante los fríos meses del invierno se nos antojan estampas idílicas, paisajes bucólicos más propios de tierras del norte que de una región adscrita al simbolismo del sol permanente. He aquí cuatro paisajes que no conviene perderse ahora que los fríos obligan al sur a abrigarse.

1. La Alpujarra

Son copos de nieve recostados sobre valles pedregosos y pronunciados. Conservan lo mejor de la arquitectura tradicional andaluza. Se diría que por ellos no ha pasado el tiempo, y que sus casas, sus calles y sus plazas son las mismas que abandonaron los moriscos a principios del siglo XVII. El barranco del Poqueira lo forman tres municipios que dibujan una estampa escalonada por mitad de la pendiente.

El más bajo es Pampaneira que tiene a la entrada unos azulejos artísticos que dicen: «Viajero, quédate a vivir con nosotros». Después de la bienvenida la carretera serpentea hasta coronar Bubión, y kilómetros arriba Capileira. Estos días las chimeneas escupen su humo blanco, entre las dos piedras pizarrosas que a modo de lajas coronan los conos blancos. La nieve ha llegado a las puertas de Capileira y los senderos se han desdibujado bajo el manto por el que solo se internan los montañistas que conocen bien el extenso circo situado a los pies de los picos Veleta y Mulhacén, las dos cumbres más altas de la Península Ibérica.

2. Sierra Mágina

Mágina es el techo de Jaén. Mágina es un topónimo de resonancias mágicas, literarias, épicas. Desde el valle del Guadalquivir las montañas del parque natural más pedregoso de la provincia se vislumbran con tonos azulados y violetas, cromatismos que constituyen la carta de color de estas tierras fronterizas que dividen la Andalucía alta de los caminos que conducen hasta Granada y la costa.

Mágina es una sierra salpicada de pueblos encantadores. En la cara septentrional se hallan Jimena, Bedmar, Torres y Albanchez. Entre estos últimos hay una carretera de montaña que en estas fechas queda cubierta por un tapiz de nieve. Allí donde en primavera florecen los almendros y los cerezos el viajero encuentra ahora escarcha y un viento frío e incesante que desciende por las farallones rocosos del pico Almadén y los parajes níveos de la Fuenmayor, cuyas aguas muchas mañanas aparecen convertidas en hielo.

3. Sierra María y los Vélez

Hemos malacostumbrado nuestra mirada y ligamos paisajes a tópicos que a veces son una verdad a medias. Almería no es solo sed y desierto, arena y horizontes esteparios. Al norte, allí donde se sitúan las fronteras que nos hablan de otras regiones y otras realidades, el invierno es tan frío como podemos esperar en cualquier lugar del norte, y la nieve tapiza los bosques de coníferas, las montañas rocosas y los arroyos caudalosos que estos días vomitan sus aguas a la búsqueda de ríos mayores.

Los Vélez y Sierra María forman una comarca histórica y natural. Es histórica porque en localidades como Vélez Blanco el viajero encuentra un castillo al que le falta su mitad. Para hallarla es necesario trasladarse al Museo Metropolitano de Nueva York donde en una de sus mayores salas duerme el sueño marmóreo uno de los patios renacentistas más bellos de la arquitectura española.

Vélez Blanco hace honor estos días a su apellido. Una nevada cubre sus calles y las almenas de la fortaleza que aún resisten la dignidad del tiempo. Kilómetros arriba el caminante encuentra María, un pequeño poblacho fronterizo con una ermita dedicada a la Virgen de la Cabeza y un puñado de senderos que se internan en bosques que por un momentos nos hacen olvidar que pisamos tierra de Andalucía.

4. Grazalema

Permítannos una pregunta antes de entrar en materia. ¿Saben cuál es el lugar donde más llueve de España? ¿Galicia? ¿Asturias? ¿Cantabria? No. Andalucía. Más en concreto la gaditana Sierra de Grazalema, el conjunto de picos calizos donde las nubes procedentes del Atlántico tropiezan y expelen su vientre gris en forma de agua limpia y torrencial. Solo que estos días la lluvia a veces se convierte en copos de tierna nieve que cubre las áreas de reserva donde enraízan los pinsapos, aquellos excéntricos abetos de edades prehistóricas que aún germinan en estos paisajes singulares y únicos.

Grazalema además de una sierra es un pueblo encantador donde los vecinos tejen mantas de lana para hacer más llevadero el invierno y arquean cestas de mimbre cuyas ramas encuentran en las inmediaciones de la Garganta Verde, una profunda cuenca fluvial que en estos meses está de crecidas. La Sierra de Grazalema, que es parque natural al igual que los tres destinos anteriores, está moteada por otros pueblo encantadores como Zahara de la Sierra cuya silueta nazarí reflejan las aguas turquesas del embalse del mismo nombre.

3 » Comentarios ¿Quieres comentar? Entra o regístrate

  1. jmaroto 23.ene.2013 | 21:07

    #1

    Tras las últimas nevadas Granada, sus pueblos de alrededor y especialmente Sierra Nevada están absolutamente preciosas. Contemplar la Alhambra con todas las montañas de alrededor completamente nevadas es un espectáculo que nunca se olvida. Y si además te alojas en un hotel boutique con preciosas vistas, la experiencia será aún más entrañable. http://www.hotelcerrodelsol.com

  2. Antonio Guerrero andalus 24.ene.2013 | 09:33

    #2

    Sin quitar ninguno de los destinos anteriores. Añadiría dos zonas mas. Una es la serranía de Ronda, con sus amplios bosques de pinsapos, los helados quejigos de montaña y sus valles increibles del Genal y el Guadiaro. Otra es la sierra de Aracena. Son dos lugares que representan a esa Andalucía del frío que la gente ni imagina.

  3. Malcovich 24.ene.2013 | 18:45

    #3

    Alejarse de los tópicos no es fácil. Felicidades. Soy cordobés, y cuando voy "al norte" (lo que queda más allá de Despeñaperros) intento hacerle entender a la gente que Andalucía es una región inmensa y diversa en todos los sentidos: climática, económica, lingüística, cultural, histórica, etc. Por ello, hacer una generalización de Andalucía o de los andaluces es la mayor equivocación que se puede cometer. No pocas sorpresas se han llevado algunos españoles sobre esto. Gran labor pedagógica tenemos pendiente los que vamos "al norte".

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