Andalucía por descubrir

Miradores de Andalucía

El paseo Antonio Machado de Baeza, la Silla del Moro en Granada, las Ermitas en Córdoba y el paseo de Mijas en Málaga son cuatro miradores donde asomarnos para disfrutar de una Andalucía única.

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Hay una Andalucía horizontal y una Andalucía vertical. En esta última es necesario tomar altura para dejarnos embaucar por su belleza. Esta semana proponemos cuatro miradores desde donde asomarnos a otros tantos paisajes del sur.

Paseo Antonio Machado

Es uno de los paseos más bellos de España, un mirador poético, literario e inspirador que se extiende en un extremo de la ciudad renacentista de Baeza, allí donde la urbe andalusí y medieval parapetó sus murallas. Hoy quedan lienzos aislados de aquellas defensas y un recorrido empedrado frente al Valle del Guadalquivir que invita a caminar despacio y parar a cada momento para advertir el dibujo azulado de las cumbres de Sierra Mágina a lo lejos.

Cuentan que don Antonio Machado paseó estos caminos cada tarde en sus años de estancia en la ciudad jiennense como catedrático de Gramática Francesa en el instituto de la Santísima Trinidad. Expiaba la pena de su esposa muerta y acariciaba en los bolsillos de su raído gabán unas cuartillas donde con un lápiz sin punta anotaba versos sueltos. A buen seguro que en alguno de aquellos paseos el poeta escribió: «¡Campo de Baeza, soñaré contigo cuando no te vea!».

La Silla del Moro

Para muchos granadinos la Silla del Moro es el escenario de su memoria sentimental. Desde estas alturas las piedras de la antigua fortaleza nazarí podrían contar la historia de amor de hombres y mujeres que se declararon frente a las torres y las murallas de la Alhambra, el valle del río Darro y las casitas blancas, como de juguete, que se apiñan por el barrio del Albayzín. No hace mucho que el Patronato de la Alhambra y Generalife abrió la Silla del Moro tras una concienzuda y afortunada restauración.

El viejo castillo de Santa Elena, como fue conocido también desde el siglo XVII, tuvo en época de los sultanes granadinos una acusada función militar. Protegía las almunias reales del Cerro del Sol y oteaba los caminos que venían del levante, desde el Sacromonte hasta Granada. Abierto a los cuatro puntos cardinales, la Silla del Moro es el mirador más bello de una ciudad moteada de oteaderos y perspectivas únicas. Estos días, por si fuera poco, las últimas nieves han dejado más blanca aún la sierra que corona la península.

Las Ermitas

Córdoba descansa a orillas del Guadalquivir y tiene a sus espaldas un cinturón de montañas tapizadas de encinas y alcornoques que el romanticismo exaltó con historias de caballeros traicionados, damas casquivanas y bandoleros valerosos. Hay una carretera que trepa desde el conjunto arqueológico de Medina Azahara hasta Santa María de Trassierra y que deja a un lado el monasterio gótico de San Jerónimo de Valparaíso primero y las Ermitas de Nuestra Señora de Belén después. Este último lugar es otro de los miradores más bellos de Andalucía.

La capital queda a los pies del caminante, el rumor de las aguas buscando la Andalucía baja se intuye por los meandros y los bosques galerías del gran río y la campiña sembrada de trigo, de olivos y de vides queda a lo lejos. Hoy este viejo desierto de eremitas, enaltecido por el misterio, sigue convocando al silencio y la soledad. Para muchos es un lugar único donde retirarse del mundo ruidoso y tentador.

El mirador de Mijas

En la pintoresca y blanca localidad malagueña de Mijas a su mirador más famoso lo conocen los vecinos con el nombre de la Muralla. Debió imponer hace siglos a aquellos que, procedentes del turbulento Mediterráneo, amenazaban la paz de este poblacho moruno y encalado, prototipo perfecto de la Andalucía blanca, la arquitectura tradicional, el geranio y el perfumado limonero. El paseo de la Muralla se asoma al precipicio de la montaña, rodeado por otras serrezuelas y frente a Fuengirola y la mar en calma.

Hay senderos, fuentes y barrancos por donde descienden las aguas de correosos manantiales. Al lado hay una plaza de toros cuadrada que celebra festejos en verano, una iglesia consagrada a la Inmaculada Concepción que guarda elementos de su pasado mudéjar y una ermita que hace siglos calmó las ansias de trascendencia de los labriegos del lugar. Hoy La Muralla es un paseo delicioso a un lado de la villa blanca, un mirador desde donde contemplar el incesante trasiego, la animación sinfín de la Costa del Sol.

1 » Comentario ¿Quieres comentar? Entra o regístrate

  1. PACOYVEROTRAVELS 23.feb.2013 | 14:38

    #1

    Mijas es un pueblo precioso situado en la sierra y con vistas a toda la costa malagueña. Dispone de una gran restauración y callejear por sus blancas calles hacen las delicias de visitantes y autóctonos. Recomiendo visitar mi precioso pueblo VIAJAR CON BEBE http://goo.gl/auMp4

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