Manifiesto (Fu)turista

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Manifiesto (Fu)Turista

El turista 'ludita'

En esta era de egomarketing e hiperexaltación del yo se atisba una nueva tendencia: la que, cual luditas en la Revolución Industrial, preconiza pasar del móvil, aunque sea por unos días, y desconectarse. Estos hoteles se encargan de que sobrelleve dignamente el mono.

Para qué negarlo. Vivimos en una época de exhibición ególatra-viral que si uno no cuelga la foto de su viaje en facebook es como si no hubiese estado de vacaciones. Medimos los pensamientos en 140 caracteres. No nos separamos del móvil ni para dormir (bueno, la Huffington confiesa que para hacerlo mete sus cinco blackerries en el baño). Siempre pendientes del último mail. Buscando desesperadamente una zona con wiffi. No desconectamos. Padecemos, en suma, nomofobia (no busque el término en la RAE, todavía no está). Es decir, miedo irracional a salir de casa sin el móvil.

¿Enganchado a Apalabrados?

Ya sabíamos que con cobertura no hay paraíso... Y, ahora, también que hay hoteles dispuestos a ayudar a viajeros nomófobos con paquetes detox. Y es que los móviles (y la redes sociales), según algunos expertos, nos están haciendo más narcisistas, más impacientes, más olvidadizos. En resumen, y sin acritud, idiotas.

Pero en esta era donde el egomarketing ya es más que una tendencia pasajera uno puede rebelarse y comportarse como un ludita del siglo XXI. Así como los acólitos de Ludd Ned se proclamaron en contra de la industrialización porque temían que ésta cambiara su modo de vida, se puede renunciar al móvil y a lo que éste conlleva durante las vacaciones, al menos. Una serie de hoteles se lo ponen más fácil.

Playas prohibidas

La idílica playa del resort The Palm Island, en Granadinas, es la primera en la que expresamente se ha prohibido el uso de móviles. Así, no sólo no se verá tentado a echar un vistazo al Whatsapp, sino que los demás no le molestarán -porque molesta- con sus politonos. Además, las habitaciones carecen incluso de televisor. La cura tecnológica es total.

¿Actualizando el Facebook?

Otra opción es la de entregar voluntariamente todos los dispositivos móviles según se hace el check-in. Así sucede en The Westin de Dublín: para compensar la pérdida, y pasar con dignidad el mono digital, ofrecen spa, un mapa a la antigua usanza para descubrir la ciudad y juegos de mesa (sí, antes de Apalabrados jugábamos al Scrabble).

Tal vez el antídoto a la nomofobia sea el regreso al origen: a la naturaleza, al deporte, a la lectura (no, el Kindle no cuela...). El Echo Valley Ranch & Spa, en Canadá, a cambio ofrece yoga y paseos a caballo, así como un buen surtido de libros y revistas. Para no caer en la tentación cuenta con una aplicación que inhabilita la conexión a internet en el móvil de los huéspedes.

Navegar por el mar, no en la web

The Quincy en Washington DC propone el paquete Be Unplugged que incita a la vuelta a la lectura... en papel. El Lifehouse Country Spa Resort, en Essex, tiene programas exclusivos para ejecutivos y cuenta con el BlackBerry Creche, que custodia cual bebé el smartphone. Por su parte, el Hotel Monaco, de Chicago, además de guardar en recepción todos los aparatos, previa petición del huésped puede retirar la tele y teléfonos de la habitación para que el cliente pueda estar en modo ultra-relajante.

Otra opción detox de moda es el yoga. La agencia estadounidense Via Yoga ofrece paquetes que incluyen además Pilates, fitness y surf. Los destinos, México y Costa Rica. Para navegar, eso sí, por el oceáno Pacífico, en lugar de por la web.