El 'Titanic Belfast' es el centro interactivo sobre el trasatlántico más grande del mundo.
El 'Titanic Belfast' es el centro interactivo sobre el trasatlántico más grande del mundo.

Especial Irlanda

Irlanda del Norte, una tierra de gigantes

Tanto si se ha estado antes como si no, este año es inmejorable para viajar hacia la zona más septentrional del país. Allí, se está conmemorando el aniversario del 'Titanic' que fue construido en Belfast, y también la apertura de atracciones como el MAC Metropolitan Arts Centre y el Festival Marítimo de Londonderry.

La apertura del centro interactivo Titanic Belfast, la apertura del centro de interpretación de la Calzada del Gigante, la celebración del Irish Open, una de las grandes citas internacionales para los amantes del golf... Irlanda del Norte te espera.

1. La ciudad del 'Titanic'

Es difícil dar un paso por la capital de Irlanda del Norte sin que aparezca una referencia al Titanic. Se ofrecen hasta 12 experiencias relacionadas con el trasatlántico más famoso de la historia. Una de ellas es saborear el mismo menú que se ofreció a los pasajeros de primera clase la última noche de su fatal viaje en RayanneHouse, un hotelito con encanto a unos ocho kilómetros del centro. También se puede conocer el dique seco donde se construyó, del que todavía se conserva el sistema hidráulico que permitía llenarlo de agua. Pero también hay que recorrer Belfast con la veterana periodista Susie Millar, bisnieta de Thomas Millar, que no sólo trabajó en la construcción del mayor trasatlántico de su época sino que también sería testigo de su hundimiento. Por otra parte, se puede vivir en primera persona TITANICa, una exposición-espectáculo que ha creado el Museo del Transporte. Aunque desde el pasado 31 de marzo la gran estrella es el nuevo centro interactivo Titanic Experience, donde se desvelan muchas dudas sobre el que posiblemente haya sido el protagonista del acontecimiento más dramático y mediatizado de la navegación mercante de los últimos cien años.

| Más información sobre el Titanic en Belfast.

2. Belfast de día y de noche

El barrio de la Catedral.

Belfast es más que el Titanic. Su centro histórico es una joya de la era victoriana, con edificios como el Ayuntamiento, la Aduana o el Teatro de la Ópera. La ciudad cuenta con su torre inclinada, el Albert Memorial Clock, de 35 metros de altura y una desviación de 1,25 centímetros. Si hubiese que destacar dos museos, serían el Ulster Museum, con su colección de tesoros desde una momia egipcia a restos de dinosaurios, y el Armagh County Museum, que nos desvela en un precioso edificio neoclásico la historia y la vida de esta parte de Irlanda. Por otra parte, este año también se ha inaugurado el MAC (Metropolitan Arts Center), un nuevo centro cultural de categoría internacional que aglutina muchas de las actividades que se realizaban en Cathedral Quarter, el barrio de moda de Belfast desde hace unos años. Allí, por la noche, hay música en vivo y mucha marcha, pero también en otros barrios, como el de la Universidad. No es casualidad que dos de los edificios históricos más notables sean pubs: Bittle's Bar, en Victoria Square, construido en 1868, y Crown Licquor Saloon, que se inauguró incluso antes, en 1840.

| Más información en www.turismodeirlanda.com/belfast.

3. La Ruta de los Gigantes

Pocas sendas costeras en Europa ofrecen un escenario tan espectacular y accesible como La Ruta de la Calzada, que recorre el extremo norte de esta región irlandesa. Son 130 kilómetros ininterrumpidos desde los alrededores de Belfast hasta la ciudad amurallada de Derry, cuajados de tesoros que se descubren con facilidad en cinco o seis días. En el camino se descubren pueblos de pescadores, inmensas playas, montañas y acantilados. Pero nada es comparable a la Calzada de los Gigantes, una formación natural compuesta por 40.000 columnas de basalto que se adentran en el mar. Cuenta la leyenda que había dos gigantes, Finn en Irlanda y Bennandoner en Escocia, que se llevaban muy mal y continuamente se tiraban rocas que terminaron formando una calzada de piedras sobre el mar. Este verano se va a inaugurar un nuevo centro de interpretación que hará aún más fácil su visita. Entre las curiosidades que surgen destaca el castillo de Dunluce y el puente de cuerda en Carrick-a-Rede, que añade emoción a la travesía.

| Más información en www.turismodeirlanda.com/rutasdelnorte.

4. Conciertos y festivales

Festival gastronómico y musical.

Si durante cualquier verano Irlanda del Norte se llena de festivales, en 2012 se han multiplicado. El primero importante de la temporada tendrá lugar el 21 de junio en los cuarteles de Ebrington Derry bajo la dirección del director de cine Jeremy Gilley y del actor Jude Law. Está previsto que reúna grupos musicales importantes con el objetivo de conseguir la paz definitiva (concierto Peace One Day). A los pocos días, en los antiguos astilleros de Belfast y también formando parte de la Olimpiada Cultural, se va a montar el 30 de junio un espectáculo en torno a los gigantes que ha dado esta tierra como FinnMcCool (de la Calzada del Gigante), Jonathan Swift (el autor de Los viajes de Gulliver) y las grúas Samson y Goliath, de los astilleros Harland and Wolff (www.landofgiants.info). Ya en agosto, del 4 al 8, el Festival gastronómico y de Música 2012 de Belfast es la ocasión perfecta para disfrutar en el marco del jardín botánico de una experiencia única. Por un lado, se monta un bulevar con los mejores cocineros de Irlanda del Norte, además de una selección de chefs estrella que trabajarán con productos locales y, por otro, hay muchos conciertos. Y siguiendo con el tema gastronómico, del 1 al 4 de septiembre se celebra en Hillsborough, festival dedicado al mundo de las ostras donde, además de comer mucho y bien, se puede disfrutar de una exhibición de coches de época y otros eventos.

5. Derry se abre al mar

Si necesita alguna disculpa para conocer la ciudad fortificada mejor conservada de Europa y uno de los lugares más atractivos del norte del país, ya la tiene. Este verano del 5 al 8 de julio se van a reunir en su puerto los participantes de Clipper Round the World, una de las regatas más importantes y rápidas del calendario que dura nada menos que 10 meses. La salida de las embarcaciones dará inicio, además, a las celebraciones del Festival Marítimo de la ciudad, que comienza el mismo 5 de julio. Pero hay aún más en esta ciudad que en 2013 será una de las capitales de la cultura de Europa, ofreciendo un verano lleno de festivales. El pistoletazo de salida lo da un ciclo de conciertos en el Templo de Mussenden los días 15 y 16 de junio, aunque habrá que elegir entre esa posibilidad y escuchar a los míticos Creedence Clearwater Revival en el mismo Derry el 16. Después, vendrá el concierto dedicado a Peace One Day para empalmar con más conciertos como el de Ray Davies el 23 y un festival dedicado a la música de gaitas a finales de mes. Le seguirán otros como el Celtronic Festival, dedicado a la música celta interpretada con instrumentos electrónicos.

6. Campos de golf donde elegir

Campo de golf de la zona.

Irlanda del Norte cuenta con algunos de los campos de golf más carismáticos de Europa. No es casualidad que del 28 de junio al 1 de Julio se celebre el Irish Open en el Royal Portrush Golf Course del Condado de Antrim. Allí, en este emblemático campo fundado en 1888 con vistas a Escocia ha tenido lugar varias veces el British Open. Cuenta con dos recorridos de 18 hoyos, Dunluce y Valley. Igualmente famoso es el campo del Royal County Down Golf Club, cerca de Newcastle. Está en uno de los lugares más hermosos de Irlanda, dentro de la reserva natural de Murlough, frente a la bahía de Dundrum. Su hoyo número 9 debe ser uno de los más fotografiados del planeta. Esta tierra ha dado grandes jugadores como Rory McIlroy, ganador el año pasado del US Open, o Graeme McDowelll, que consiguió alzarse con el mismo campeonato el año anterior. Pero no hay que ser un gran campeón para poder jugar golf en Irlanda del Norte. La mayoría de los campos están abiertos y preparados para recibir jugadores de cualquier parte.

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7. La Isla de Rathlin

Si busca una experiencia extraordinaria la puede encontrar viajando a Rathlin, una isla en forma de L de unos 15 kilómetros de largo y menos de dos de ancho, aunque con acantilados que casi rozan los 100 metros en muchos puntos. Apenas se tarda una hora en alcanzarla desde el puerto de Ballycastle, pero en otras épocas el mar que la rodea se llegó a tragar flotas enteras. Se puede ir y volver en el mismo día, pero la verdadera aventura comienza cuando se pasa al menos una noche en la isla, alojándose en una casa de huéspedes y disfrutando del ambiente del pub de su puerto. Allí escuchará buena música y algunas leyendas como la del rey de Escocia, Robert The Bruce, encontró refugio en una de sus cuevas cuando huía del rey de Inglaterra que lo había destronado. Allí se fijaría en la perseverancia de una araña al construir sus redes lo que le inspiraría volver a conquistar su país, algo que consiguió hacer en 1314. Más recientemente, Richard Branson cayó literalmente del cielo cuando intentaba dar la vuelta al mundo en un globo aerostático. Le salvaron la vida y el en agradecimiento se comprometió a restaurar la Manor House o Casa Grande de la isla Rathlin. Es un buen sitio para caminar y observar aves como los curiosos frailecillos que anidan durante el verano.

| Más información sobre la la Isla de Rathlin.

8. Los jardines y castillos de Strandford Lough

El Castillo de Ward.

Uno de los secretos mejor guardados de Irlanda del Norte es el fiordo de Strangford Lough. El nombre que en lengua nórdica antigua significa fiordo violento, se lo pusieron los mismos vikingos asustados por sus agresivas mareas, una de las más altas de toda Europa. Está enmarcado por dos penínsulas al este de la región, la de Ards y la de Lecale, donde recaló San Patricio en el año 432, procedente de Escocia. Son 30 kilómetros cuajados de castillos, grandes mansiones escondidas en inmensos jardines, monasterios y pueblos de pescadores. Entre los edificios monásticos destacan las ruinas del Monasterio de Nemdrum, en la isla de Mahee, la abadía de Inch y la de Grey Abbey, donde se ha reconstruido un precioso jardín monacal. Entre los castillos no hay que perderse el de Audrey por las vistas que se contemplan desde su torre, el de Dundrum, rodeado de un profundo foso, o Scrabo Tower, desde donde se domina toda la ría. Pero quizás lo más espectacular es Castle Ward, una de las grandes casas nobiliarias del Ulster, y Mount Stewart, el palacio de la familia Londonderry. Los jardines más bonitos hay que buscarlos en Rowallane, donde Hugh Armitage Moore transformó 20 hectáreas de marismas en un vergel. También tiene varias reservas naturales como la de Castel Espie donde anidan numerosas aves migratorias.