La capital escocesa ha sido fuente de inspiración de novelas clásicas y contemporáneas.
La capital escocesa ha sido fuente de inspiración de novelas clásicas y contemporáneas.

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Edimburgo y su aura literaria

Los piratas de Stevenson, los héroes de Scott, los brujos de Harry Potter... y hasta los yonkies de Trainspotting. La capital escocesa ha alimentado -e inspirado- el talento literario como ninguna.

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Es la primera Ciudad de la Literatura declarada por la Unesco, cuenta con un Museo de los Escritores y está jalonada de paseos que remiten a escenas de famosos libros. En Edimburgo, defiitivamente, se respira literatura.

1. Robert Louis Stevenson: de piratas y bipolares

Piratas y viejas goletas, mapas y catalejos, cofres y tempestades, la tibia y la calavera... La Isla del Tesoro es la novela de aventuras por antonomasia. Su autor, Robert Louis Stevenson, había nacido en Edimburgo en 1850, donde creció con las historias fantásticas que le contaba su niñera cuando no era más que un niño frágil aquejado de tuberculosis. Una inyección de imaginación que luego vertería en esta joya de la literatura de la que el propio Borges aseguró que «leerla es una de las formas de la felicidad». Le siguieron otros muchos éxitos. El más famoso, tal vez: El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, con su demoledor retrato de la personalidad escindida. Dicen que se inspiró en una historia real: la del diácono Brodie, piadoso durante el día y pendenciero durante la noche. Si pasea por la Royal Mile se topará con la Deacon Brodie's Tavern, con su historia relatada en la pared.

2. Walter Scott y sus héroes escoceses

Monumento a Scott.

Una torre gótica de corte victoriano en los maravillosos jardines de Princes Street rinde tributo a este autor, tal vez uno de los más queridos de Edimburgo. Desde lo más alto, las vistas de la ciudad resultan demoledoras... después de 287 escalones. Walter Scott, nombrado Sir en 1820, estará unido para siempre al Romanticismo británico, pero también a la literatura histórica, tal y como hoy conocemos el género: títulos como Ivanhoe o Rob Roy son indiscutibles clásicos de la letras inglesas, sólo por nombrar dos ejemplos. Novelas éstas (y otras muchas) cuya autoría se supo más tarde, puesto que, en los primeros años, Scott mantuvo su identidad en secreto. Algo chocante para quien acabaría por ser uno de los grandes orgullos de la identidad nacional escocesa. Un rumor: dicen que él mismo contribuyó a popularizar el kilt.

3. Robert Burns, el poeta del alma

Faltaba la poesía y así llegó, de la mano de este humilde labrador que cantó al folklore escocés y a las desfavorecidas clases populares. Robert Burns, apreciadísimo icono cultural en Escocia, conoció el éxito en Edimburgo (había nacido en la localidad de Alloway) con poemas como La noche del sábado del campesino, Halloween o A una margarita. Pero fue su composición Auld Lang Syne, de 1788, la que se llevó los mayores honores: no sólo dio origen a un cántico escocés que se entona en situaciones solemnes sino que es, además, el himno de despedida más común en los países angloparlantes. También Burns tiene en esta ciudad su monumento, nada menos que en la cima de Calton Hill. ¿Existe mejor mirador?

4. Irvine Welsh: un autor a contracorriente

La novela llevada al cine.

Su primera novela tuvo tal impacto que trascendió los límites de lo literario para ser considerada una suerte de icono generacional. Hablamos de Trainspotting, el desgarrador relato de Irvine Welsh que irrumpió después en la gran pantalla a cargo de Danny Boyle. Un descenso a los submundos del Edimburgo de los 90, con el combustible de la droga como telón de fondo y el áspero lenguaje de las calles, la miseria y la prostitución. Trainspotting no sólo tuvo su secuela en Porno (2002) sino que también la precuela, Skagboys, se espera para este año. Pero Welsh, que escribe en escocés vernáculo, ha escrito otras grandes obras: Pesadillas del Marabú, Escoria... o los libros de cuentos Acid House o Éxtasis: tres relatos de amor químico. El escenario, casi siempre, son los infiernos que se pueden encontrar en la ciudad quienes no tienen aspiraciones en la vida.

5. Conan Doyle: «Elemental, querido Watson»

Su celebridad le vino dada por regalar al mundo el detective de ficción más famoso de todos los tiempos: Sherlock Holmes. Y ello, pese a no abandonar nunca su profesion de doctor, con la que participó en la campaña del Sudán (1898) y también en la guerra de los Boers (1899-1902) por la que recibió el titulo de Sir. Pero Sherlock Holmes fue un arma de doble filo: las aventuras de este singular personaje ambientadas siempre en esas noches frías y envueltas en brumas, anularon el resto de las obras literarias de Doyle e incluso su propia personalidad. En Edimburgo se puede seguir su huella en Picardy Place, donde se erige una estatua del investigador con su inconfundible pipa. Muy cerca está la casa que vio nacer a Conan Doyle (en el número 11) y, al otro lado de de la calle, el pub que lleva su nombre con su colección de recuerdos, imágenes, libros...

6. Alexander McCall Smith: el éxito de los seriales

Una librería de Edimburgo.

Aunque nacido en Zimbabue, este profesor de la Universidad de Edimburgo se ha convertido en uno de los escritores más populares -y prolíficos- de Escocia gracias a la serie de novelas The No.1 Ladies' Detective Agency, sobre una mujer que dirige una agencia de detectives en un pequeño país africano. Sus nada menos de 20 millones de copias vendidas y su traducción a 40 idiomas han seducido incluso a la prestigiosa cadena HBO, que la ha llevado a la pequeña pantalla. Pero la producción de McCall no acaba aquí: está también 44 Scotland Street, que empezó siendo una novela por entregas publicada en el periódico Scotsman y que hoy va camino de emular el éxito de su antecesora. Por cierto que está ambientada en el New Town de Edimburgo y sus estrambóticos moradores.

7. Ian Ranking: oscuros casos policiacos

La novela negra es la fórmula que Ian Ranking ha escogido para inmiscuirse en las entrañas de Edimburgo, la ciudad en la que vive y de la que es un confeso amante. Por eso su protagonista, el solitario e irascible De Rebus, sólo podía ser un inspector de policía, torpe y desastroso como marido y como padre, pero el mejor en resolver los casos turbios de la capital escocesa. Así nos lo presenta en novelas como Black & Blue, El jardín de las sombras, En la oscuridad, Aguas turbulentas y Resurrección, que han logrado una legión de adeptos en numerosos países europeos, incluido España. Ranking insiste: sus libros tan sólo itentan comprender el mundo.

8. J.K. Rowling y el filón de Harry Potter

El famoso brujo.

Las agujas y torres neogóticas de la siempre enigmática Edimburgo inspiraron la más exitosa saga infantil de todos los tiempos. Al menos éste era el perfil que contemplaba J. K. Rowling desde The Elephant House, la cafetería donde venía a echar las tardes con su hija en el carricoche porque andaba justa de dinero y quería ahorrar calefacción en casa. El resto de la historia ya es universalmente conocido: con Harry Potter, Rowling está hoy entre las mujeres más ricas del mundo.

5 » Comentarios ¿Quieres comentar? Entra o regístrate

  1. clickk 24.abr.2012 | 22:23

    #1

    Escocia es maravillosa, no es de extrañar que haya servido de inspiración a tantos escritores. Desde sus ciudades hasta sus paisajes en los que la vida humana resulta casi imperceptible, sus islas, sus bosques... hasta su gente es encantadora!

  2. bingui 03.may.2012 | 21:01

    #2

    genial el artículo.. justo mi próxima parada será edimburgo.

  3. Carmen Francia Gracia ceporra 02.jun.2012 | 12:49

    #3

    Edinburgh es una ciudad preciosa,llena de vida,muy cultural,con unos habitantes llenos de educacion. No paras de descubrir cosas preciosas. En mi opinion es la ciudad mas bonita que he visto. No me canso de visitarla. Y que decir de su amplia gastronomia,de la mucha variedad de sus restaurantes,a parte de preciosos.

  4. KennyMc 03.jun.2012 | 03:03

    #4

    Si, Edinburgo es bella y nos estamos pasando una epoca feliz en Escocia y en el Reino Unido pero me he abonado a "el Mundo" para dar las gracias a sus periodistas por ser tan justos! Soy profesor de castellano en un insti en Glasgow; pase dos anos muy felices en Bilbao hace 13 anos. He estado en Caceres, Catalunya, Sevilla, Madrid y Asturias y quiero afirmar que me encanta toda Espana. Para mi, es el mejor pais del mundo...

  5. KennyMc 03.jun.2012 | 03:24

    #5

    @KennyMc EdiMburgo, digo lol.

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