Experiencia MTV Travel

Cómo sobrevivir en el hielo

Construir un iglú, orientarnos en el bosque, localizar a un compañero enterrado por un alud, caminar con raquetas de nieve o conducir un trineo con perros... ¿Resistiría un día en la nieve en las condiciones más extremas?

  • Imprimir esta noticia
  • Enviar a un amigo
  • A-A+
  • Comentarios (0)

Hay quienes piensan que nieve y esquí son sinónimos. Quizás no están muy equivocados, pero la montaña ofrece muchísimas actividades tanto para el disfrute de los aficionados del esquí y el snowboard como para quienes aún no se atreven a subirse a las tablas.La agencia de viajes online MTV Travel tiene una variada oferta de experiencias que combinan aventura y vida urbana.

Iglú básico para una persona

Ocholeguas.com asistió a una de ellas en la estación de esquí de Grandvalira (Andorra) donde descubrimos las claves para subsistir en el hielo: construir nuestro propio iglú, caminar sobre raquetas de nieve, unas nociones básicas de orientación, conducción de trineos, localización de víctimas de aludes... Todo un reto.

Movernos en la nieve...sin esquíes

Paso número uno para construir un iglú -además de tener a mano una pala y una buena sierra-: cortar un bloque de nieve rectangular y colocarlo en posición vertical. Paso número dos: trinchar otro pedrusco similar, y ponerlo junto a éste. Y así sucesivamente. El paso número tres es importante: trazar un ángulo en la parte superior de los bloques para poder seguir colocando otros sobre ellos. Cuatro: esbozar una placa con forma de cuña, que será el techo de nuestro iglú. Y la guinda: Dibujar la puerta y sacar la nieve amontonada en su interior.

Parece fácil pero no lo es tanto. Se necesita mucha práctica y mucho esfuerzo para construir un iglú válido para resguardarse de ventiscas y del frío extremo. En su interior, podemos llegar a alcanzar los cero grados centígrados, con una temperatura exterior de -20. O menos.

El mushing es una de las formas de desplazarse más antiguas

Una vez que tenemos construido un refugio contra el frío y el viento, nos proponemos conocer las diferentes maneras de desplazarnos sobre las enormes masas de hielo y nieve. Además de ser rápido y divertido, el mushing es una de las formas más antiguas de desplazarse que existen. Se trata de un trineo tirado por perros siberianos, tal y como lo vemos en las películas.

Trineo de 10 perros

Los auténticos mushers deben conocer bien a sus canes, así como dominar las principales órdenes que éstos reciben en lengua inuit. Controlar los frenos y aprender a equilibrar el peso son dos de los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de conducir un trineo con perros. Todo lo demás que hay que hacer es dejarse llevar y disfrutar del paseo.

Bajamos del trineo y nuestros niveles de adrenalina se estabilizan. Brújula en mano, nos calzamos unas raquetas y nos metemos en situación: hemos perdido a un compañero y para encontrarlo sólo tenemos un ARVA (aparato diseñado para localizar a personas sepultadas como consecuencia de un alud). Siguiendo coordenadas y manteniendo siempre un punto de referencia, logramos encontrar a la hipotética 'víctima de avalancha'. Misión cumplida.

Queremos saber tu opinión
Usuario registrado
Recordadme en este ordenador
Recuperar contraseña »
¿Eres un usuario nuevo? Regístrate