Burdeos, mucho más que vino
A menos de una hora de Madrid o Barcelona, la capital mundial del vino se ha convertido en uno de los mejores destinos de fin de semana en nuestro entorno. Lo tiene todo. Un hermoso casco antiguo repleto de tesoros declarados Patrimonio de la Humanidad; un emplazamiento privilegiado frente a un Garona a punto de verter sus aguas en el Atlántico; una oferta gastronómica excepcional; unos hoteles con mucho encanto a unos precios razonables... Por si todo eso fuera poco, cuenta en sus alrededores con docenas de bodegas y pueblos relacionados con el vino donde no faltan sorpresas como Caudalie, el balneario donde se inventó la vinoterapia. La guinda es la preciosa bahía de Arcachon, donde posiblemente se cultiven las mejores ostras del mundo.
Al contrario de otras grandes ciudades europeas, Burdeos no ha necesitado de un gran proyecto arquitectónico a lo Guggenheim de Bilbao para saltar al ruedo del turismo cinco estrellas. La marca ya la tenía. Sólo necesitaba limpiar sus magníficos edificios de piedra, peatonalizar el centro histórico y recuperar su fachada fluvial, más conocida como el Puerto de la Luna. El único capricho que se ha concedido es construir en 2007 una inmensa fuente en forma de espejo de agua frente al antiguo Palacio de la Bolsa donde se refleja ese soberbio conjunto de edificios diseñados por los hermanos Gabriel en 1773 en honor del rey Luis XV.
Arquitectura-espectáculo
En realidad, ya había jugado a la arquitectura-espectáculo en los años 70 cuando le encargo a un todavía joven Richard Rogers su Palacio de Justicia. El resultado fue un triunfo, como se puede comprobar en la Place de la République, al inspirarse directamente en el entorno del vino, creando una serie de salas en forma de gigantescos toneles dentro de un recipiente de cristal. Todo ello a una escala humana sin quitarle protagonismo a la cercana Basílica de Saint Michel con su flèche o torre de 114 metros de altura.
Uno de los grandes atractivos de Burdeos es su multiplicidad de barrios, casi todos abarcables en un radio de menos de dos kilómetros, permitiendo la posibilidad de recorrerlos a pie o, en último caso, en tranvía. El centro está cuajado de edificios monumentales como Le Grand Theatre, que hay que ver de día pero también de noche iluminado, para luego perderse por el Quartier Bastide, el de Saint Michel, el de Sainte Croix o el de Saint Jean. En casi todos ellos llaman la atención sus casas decoradas con mascarones, cabezas esculpidas que señalaban la importancia de sus propietarios, casi todos relacionados con el comercio, la navegación o el vino.
La Antigua Bourse Maritime y los almacenes Lainé albergan el Museo de Arte Contemporáneo(CAPC) y el Centro regional de Arquitectura Arc en Réve. Señalan, de alguna forma, la entrada al barrio des Chartrons, el barrio marítimo por excelencia donde sus antiguos halles se han reconvertido en un inmenso centro comercial con vistas a la Gironde, pero donde tampoco falta una plaza repleta de cafés, bares nocturnos y restaurantes alrededor del mercado del barrio. Aquí también se encuentra ese iceberg iglú creado por el grupo de arquitectos King Kong que se conoce como el Seeko'o Hotel.
El museo ecuestre
Aunque sólo se cuente con un fin de semana hay que encontrar el momento para descubrir donde se esconde la verdadera riqueza de la ciudad: sus famosos viñedos y bodegas que se encuentran en ambas orillas de la Gironde.
En Arcachon posiblemente se cultiven las mejores ostras del mundo
Hay docenas de bodegas y chateaux abiertos al público aunque pocos tienen el encanto y la personalidad de Chateau Lanessan en Cussac(Fort Médoc), que dirige la española Paz Espejo. Cuenta, además, con un museo ecuestre donde se guarda una magnífica colección de coches de caballo.
Por otra parte, quien quiera ver el mar, la duna más alta de nuestro entorno (Pyla) y comer las que posiblemente sean las mejores ostras de Francia, sólo tiene que subirse a un tren o alquilarse un coche y en poco más de una hora se encuentra en Arcachon, con sus cuatro barrios con nombre de estaciones del año, sus villas relacionadas con reyes y famosos como nuestra reina María Cristina, la mujer de Alfonso XII o Gounod, el autor de la ópera Fausto y un restaurante excepcional por sus vistas enclavado en las mismas dunas, diseñado por Philippe Stark que, por cierto, vive gran parte del año en este mismo entorno.
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Trajanoarc
05.dic.2011 | 12:56
#1
Entre el 20 y el 27 de noviembre de 2011 he estado en Burdeos alojándome en un apartamento junto al río Garona y en el corazón del barrio antiguo; guardaré siempre buen recuerdo de este viaje y suscribo todo lo que comentan en el artículo sobre esta hermosa, elegante y animada ciudad, de gente amable con el turista pues nos asesoraron siempre con simpatía especialmente en el tema gastronómico -alto nivel y precios razonables-; por no citarlo en el artículo añado una sugerencia: en tren, visita inexcusable a Saint-Émilion villa medieval patrimonio de la humanidad y cuna de alguno de los mejores vinos de Francia -está sólo a 40 kms de Burdeos-; no lejos de allí -en Castillon- se encuentra la antigua propiedad del filósofo Michel de Montaigne -que fue alcalde de Burdeos- y la torre en la que escribió sus Ensayos. Todo muy recomendable.
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Laowai
05.dic.2011 | 13:24
#2
jajajajaja me estoy riendo porque es un magnifico articulo y lo anyadido por el numero 1 es de necesidad. El motivo de mi risa es que Burdeos es la unica capital del mundo donde SIEMPRE me he perdido conduciendo ya que esta en camino a Brujas (Belgica) donde tome algunos anyos vacaciones. Debo anyadir que si el viaje se hace en coche el recorrido Irun-Burdeos no es de despreciar. Gracias
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Huertano
05.dic.2011 | 14:36
#3
Coincido con casi todo del artículo. Burdeos ha hecho un gran esfuerzo rehabilitador y ahora es una bonita e interesante ciudad para visitar. Estuve hace un mes en un fin de semana que simultaneé con La Rochelle y todo muy bien. Acababan de reinaugurar el puente Pierre sobre al Garona. Una pega importante para los que vayan en coche: Las indicaciones de las rutas en las calles son muy deficientes y si no llevas y usas un buen GPS te perderás mil veces.
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VIVEIRO
05.dic.2011 | 15:15
#4
Hace tres años hemos estado mi familia en Burdeos.Pasamos dos días porque cogimos el tren para ir a Paris.Es una ciudad sorprendente,ya que su casco histórico es precioso,destacando la Plaza de la Bolsa y su catedral.Para los españoles,es una ciudad muy fácil de entender,ya que hay montón de habitantes que hablan nuestro idioma.Recomiendo coger el tranvía que pasa por todo su casco,parando en los sitios más famosos de la ciudad.Una ciudad digna de visitar.
