Jornada antiestrés
Guerra de almohadas en Paradores
«¡Toma este golpe! ¡Y toma este otro más fuerte!». Los gritos y jadeos no son de una pelea, sino de una inocente lucha de almohadones para combatir el estrés. Ha sido una de las actividades de Relaxing People, un evento organizado por el Parador de Alcalá de Henares para afrontar con las pilas cargadas la entrada del otoño, momento del año que cambia de humor a más de uno.
En la acogedora piscina del Parador se han dado cita varias decenas de personas ataviadas con albornoces blancos y dispuestas a despedir el verano con la mejor de las energías. Un ambiente distendido, sólo roto esporádicamente por el vuelo de aviones militares de la vecina base aérea de Torrejón de Ardoz. «Es una forma de superar el estado post-vacacional, de liberarse y olvidar los pequeños problemas del día a día», asegura Iyi Martín, presentador de Relaxing People.
La guerra de almohadones ha hecho volar tensiones y plumas a partes iguales
La actividad estrella ha sido la lucha de almohadones, que ha convocado a una veintena de participantes y ha hecho volar tensiones y plumas a partes iguales. «Al principio no pegaba mucho pero cuando he visto que todos venían a por mí, he cerrado los ojos y me he liado a dar a diestro y siniestro. Me he quedado muy a gusto», cuenta Tamara, una joven que ha acudido al evento justo antes de irse a trabajar.
Según Iyi Martín, se trata de una terapia que se ha puesto muy de moda entre los brokers de Wall Street y que se ha extendido ya por todo el mundo. A Pilar Riaño, otra de las participantes, le ha resultado muy útil: «Lo he hecho por el pasado, para olvidarlo. Y he sentido liberación, pero sin violencia».
Pero si hablamos de relajación, es imposible no pensar en masajes. En Relaxing People también se han impartido clases «para que las personas los hagan en casa con sus parejas o sus familiares», explica Kendry Peguero, masajista de Paradores. «Son buenos alumnos», añade.
El placer de esculpir fruta
Para Francisco Moreno, camarero de Paradores, la comida es un placer que también relaja. Así lo ha demostrado en su taller de escultura de frutas y verduras, donde ha enseñado a hacer flores con zanahorias y calabacines. «Es una bonita forma de entretener a los niños para que se diviertan comiendo», explica Francisco.
El agua también ha estado presente en las actividades de Spa y piscina, así como en el espectáculo de pompas de jabón desarrollado por el artista Mariano Guz: «A parte de relajante, esta actividad es muy mágica y sensorial, te permite ver evolucionar las formas y los colores, y te ayuda a mejorar la respiración. A mí me sigue sorprendiendo día tras día».
Por último, tampoco han podido faltar disciplinas orientales ya consagradas en el mundo del relax, como ejercicios de Thai Chi o un concierto de nanas japonesas, que han introducido la meditación y el sueño en esta jornada anti-estrés, la primera que organiza el Parador de Alcalá de Henares desde su inauguración en 2009.
