Fotos en alta cota
Las condiciones especiales de la luz en la montaña exigen ciertas técnicas para lograr fotos correctas.

Típica imagen de alta montaña con fuertes contrastes. Foto: A.Merino
Hablamos la semana pasada de algunas de las estrategias más convenientes para poder hacer fotos y vídeos en condiciones de frío extremo como las que reinan habitualmente en las montañas, un lugar recurrente de los autores que gustan de hacer imágenes de naturaleza. Hoy comentamos el otro inconveniente principal de la alta cota: la luz.
El sol, la luz, que llega a la alta montaña atraviesa una capa más delgada que la que llega a nivel del mar o cotas más bajas. Esto hace que ese filtro natural que es la atmósfera sea más fino y, por lo tanto, retenga menos rayos y radiaciones luminosos que afectan a los fotogramas.
Ya hemos hablado en otras ocasiones de lo imprescindible que resulta utilizar un filtro que las controle. Esto es algo que resultaba habitual en las antiguas cámaras de carretes, pero que muchos parecen haber olvidado al utilizar digitales. Cualquier aparato debe llevar un filtro, esté donde esté.
Los programas de retoque por ordenador tienen mucha culpa de esta tendencia. Claro que son imprescindibles y nadie puede decir que no sea conveniente utilizarlos para eso, para retocar una imagen, pero no para transformarla por completo. Sobre todo si dicha imagen no ha sido bien tomada. Por mucho Photoshop que se emplee, si la foto es mala, seguirá siéndolo. Es más fácil y seguro hacerla bien desde el principio, sin depositar las esperanzas en estos programas.
Los filtros no sólo absorben radiaciones que afectan a la imagen, también son un excelente protector de las ópticas. Es inevitable golpear y rozar nuestro aparato, si no llevamos un filtro que pare tales agresiones, se nos arañará o romperá el cristal de la lente y resulta mucho más caro cambiar de objetivo que de filtro. Del mismo modo, un filtro protege de cosas tan inevitables como el polvo y las salpicaduras. Por supuesto que pueden limpiarse los cristales del objetivo, pero mejor que estén protegidos, pues al limpiarlos es fácil que se rayen.
Son varios los tipos de filtros que pueden utilizarse en las montañas y escenarios de condiciones parecidas como desiertos, océanos y lugares de alta luminosidad y zonas fuertemente contrastadas. Ultravioletas, Skylight, polarizadores y degradados son los habituales. En próximos post explicaré cómo emplear cada uno de ellos.