Una boda, una ceremonia al aire libre y unas nubes sospechosas amenazan con arruinar un día importante con una descarga de lluvia indeseable. ¿Qué hacer? En España, la novia llevaría una docena de huevos al convento de las Clarisas para asegurar que la impertinente lluvia no irrumpirá durante la boda. Y en Indonesia, recurrirán sin dudarlo a los llamados hombres 'anti-lluvia', auténticos maestros de la metereología con poderes para eludir la lluvia... o al menos eso dicen.
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En el año 2006 el grupo Danone inauguraba una fábrica en la isla indonesa de Java. Al evento asistía ni más ni menos que el futbolista Zinedine Zidane quien pondría el broche de oro al acontecimiento con un partido exhibición junto con niños de escuelas locales. Aquel día la ciudad asiática despertó con un cielo poblado de nubarrones negros que hacían presagiar lo peor.
Sin embargo, los organizadores del evento estaban (aparentemente al menos) tranquilos. Habían contratado a tres de los más reputados hombres 'anti-lluvia' que, según nos cuentan, trabajaron incansablemente durante todo el día para que ni una gota de lluvia entorpeciera los malabares futbolísticos del astro francés. Y al parecer lo consiguieron.
Esto es Asia y aquí lo mágico, lo sobrenatural tiene más fuerza que cualquier argumento racional...
Porque en Indonesia, con sus seis meses de lluvias al año, no hay evento importante en el que falte un hombre 'anti-lluvia' o popularmente llamados en bahasa, Pawang Hujan, cuya traducción literal es «el que controla la lluvia». Y si no, que se lo digan a C.G.R., un ejecutivo portugués residente en Indonesia cuando repasando el presupuesto que le acababa de pasar la productora para el rodaje de un anuncio encontró una partida algo sospechosa llamada Rainman.
Cuando le explicaron a qué se correspondía, nuestro hombre insistió en cambiarlo por el tradicional seguro metereológico de toda la vida (que para Rainman ya había una película, debió pensar él). Evidentemente no lo consiguió, porque esto es Asia y aquí lo mágico, lo sobrenatural tiene más fuerza que cualquier argumento racional...
De entre los hombres anti-lluvia, Pak Yoyok es uno de los más solicitados. Lleva unos 30 años ejerciendo esta profesión. Ha llegado incluso a viajar a Australia para ofrecer sus servicios y fue, según nos asegura, uno de los hombres 'anti-lluvia' que trabajaron durante la visita de Ronald Reagan a Bali en 1985. Un honor que le supuso un gran prestigio y su consolidación como uno de los mejores entre la legión de Pawang Hujan de su país.
Pak Yoyok asegura que es un don heredado de sus ancestros. Desde niño ya sabía que poseía ese «algo» especial.
Hoy, Pak Yoyok esta trabajando en el rodaje del anuncio de una conocida marca de café a las afueras de Yakarta. La jefa de producción, una simpática indonesa, nos asegura que siempre que puede trabaja con Yoyok. «Es muy serio y su efectividad es del 80%». Yoyok viste un batik tradicional indonesio, y por su complexión delgada y sus sencillas maneras nadie pensaría que es alguien dotado de estos peculiares poderes. ¿Es un don o algo que se aprende? Pak Yoyok asegura que es un don heredado de sus ancestros. Desde niño ya sabía que poseía ese «algo» especial y desde entonces se ha dedicado a perfeccionarlo.
Y llega el momento en el que Yoyok se dispone a «oficiar» su secreta ceremonia para ahuyentar las nubes. «La gente cree que podemos parar la lluvia, pero en realidad lo que hacemos es transferirla hacia otro lugar. Nosotros no podemos ni debemos desestabilizar la naturaleza, simplemente hacer un pacto con los elementos para que nos dejen tranquilos y se vayan a otro sitio». Y para ello, Yoyok entra como en un trance a modo de oración que se desarrolla en la más absoluta intimidad. «Hay quienes utilizan todo un kit mágico que incluye incienso, cebollas rojas. Incluso hay Pawang Hujan que realizan ceremonias con gallinas».
Aunque es costumbre en eventos de gran magnitud contratar más de un hombre anti-lluvia, Yoyok prefiere trabajar solo, aunque reconoce que en algunos casos su individualismo le ha jugado una mala pasada. «Recuerdo que en una ocasión me contrataron para la inauguración de un hotel y las nubes se resistían a alejarse. Descubrimos que a una centena de metros de allí, en otro evento, habían contratado a dos hombres anti-lluvia y ellos dos con sus poderes en conjunto tenían más fuerza que yo para ahuyentar las nubes».
Tras el ritual Yoyok parece cansado, «es algo que implica mucha energía». De hecho, sólo consigue trabajar como máximo 20 días al mes. El resto lo necesita para descansar y dar un respiro a sus poderes. De cualquier manera los días trabajados le reportan un salario de alrededor de 10 millones de rupias (unos 870 euros), muy por encima del salario medio indonesio. ¿Magia?, ¿Super poderes para controlar las fuerzas de la naturaleza?, ¿simple superchería? Lo cierto es que una boda pasada por agua no es algo divertido. Y en Indonesia, parecen haber encontrado el remedio.
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