cabecera seccion

Cádiz

  • HOY
  • MAÑANA

Cádiz,

34España (Europa6)26027

Vie10 Feb

Sab11 Feb

Dom12 Feb

Lun13 Feb

Mar14 Feb

Mie15 Feb

Jue16 Feb

Vie17 Feb

Sab18 Feb

Dom19 Feb

Lun20 Feb

Mar21 Feb

Mie22 Feb

Jue23 Feb

Vie24 Feb

Previsión

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Despejado

Nubes y claros

Despejado

Despejado

Temperatura

-0.1°C de mínima y 13.1°C de máxima.

6.2°C de mínima y 13.6°C de máxima.

4.2°C de mínima y 12.6°C de máxima.

2.3°C de mínima y 12.3°C de máxima.

3.1°C de mínima y 13.3°C de máxima.

6.3°C de mínima y 15.0°C de máxima.

6.6°C de mínima y 14.5°C de máxima.

7.3°C de mínima y 16.3°C de máxima.

7.7°C de mínima y 16.9°C de máxima.

7.6°C de mínima y 16.2°C de máxima.

9.1°C de mínima y 15.2°C de máxima.

9.5°C de mínima y 15.2°C de máxima.

10.4°C de mínima y 15.3°C de máxima.

9.3°C de mínima y 14.8°C de máxima.

9.9°C de mínima y 15.6°C de máxima.

Lluvia

3% y 0mm

5% y 0mm

3% y 0mm

10% y 0mm

6% y 0mm

6% y 0mm

4% y 0mm

6% y 0mm

7% y 0mm

20% y 0mm

13% y 0mm

13% y 0mm

13% y 0mm

11% y 0mm

11% y 0mm

Sensacion térmica

-1.2°C de mínima y 10.5°C de máxima.

9.2°C de mínima y 13.0°C de máxima.

-1.8°C de mínima y 6.0°C de máxima.

-4.1°C de mínima y 6.2°C de máxima.

-0.8°C de mínima y 9.9°C de máxima.

2.8°C de mínima y 11.9°C de máxima.

3.1°C de mínima y 10.6°C de máxima.

3.9°C de mínima y 12.8°C de máxima.

4.4°C de mínima y 12.6°C de máxima.

4.3°C de mínima y 12.2°C de máxima.

6.0°C de mínima y 11.5°C de máxima.

6.4°C de mínima y 10.9°C de máxima.

5.7°C de mínima y 10.5°C de máxima.

5.2°C de mínima y 10.4°C de máxima.

6.9°C de mínima y 12.6°C de máxima.

Viento

326°, 11.1km/h

290°, 7.4km/h

41°, 22.2km/h

47°, 20.4km/h

19°, 13.0km/h

13°, 13.0km/h

12°, 14.8km/h

66°, 14.8km/h

59°, 18.5km/h

47°, 16.7km/h

294°, 14.8km/h

279°, 16.7km/h

272°, 18.5km/h

300°, 16.7km/h

301°, 13.0km/h

Horas de sol

9.2h

9.2h

9.2h

9.1h

9.3h

9.2h

9.3h

9h

8.7h

8.9h

8.7h

8.1h

8.1h

9.2h

9.2h

Próximos días

La costa andaluza de parador en parador

Andalucía posee una de las franjas costeras más extensas de Europa. La punta meridional del Viejo Continente, el puente histórico entre las dos culturas, está bañado por las aguas de un océano inmenso y un mar legendario. A estas orillas se asoman las provincias de Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería. Viajar de parador en parador es un buen modo de conocer sus encantos.

Manuel Mateo Pérez

Disminuye letraAumenta letra
Actualizado miércoles 30/06/2010 18:01 horas

El mar de Andalucía ha sido desde un principio testigo de las páginas más memorables de la historia del hombre. Todo aquel que pretenda adentrarse en las turbulentas y procelosas páginas de la historia de la humanidad tropezará, quiera o no, con las aguas del sur.

En la historia de España, por ejemplo, los acontecimientos más decisivos y modélicos han tenido como escenario natural estas orillas. Hasta aquí llegaron los fenicios, griegos y cartagineses que comerciaron y guerrearon durante siglos por la mitad sur de la península ibérica. Tiempo después, los romanos instalaron a lo largo y ancho del litoral sureño puertos pujantes por donde entró la palabra y salió el mineral, el trigo, el vino y el aceite. En estas arenas atracaron los primeros navíos árabes a las puertas del siglo VIII, y en una de sus playas, una mañana perdida del año 755, llegó un príncipe fugitivo con el propósito de fundar una de las dinastías más pujantes de cuantas dio la historia de España.

En estos puertos pujantes del litoral sureño entró la palabra y salió el mineral, el trigo, el vino y el aceite.

Desintegrados los reinos árabes y reconquistada la península, las aguas andaluzas fueron pasto de la piratería y el bandidaje. La carrera de Indias hizo recobrar el protagonismo que estas costas tuvieron desde el principio de la historia. Los puertos de Cádiz y Málaga reforzaron el papel histórico de las dársenas de Sevilla, cuando la riqueza recién llegada de América trepaba río Guadalquivir arriba hasta los diques hispalenses.

Las primeras crónicas

Un viajero romántico por todos conocido, el irónico y cáustico profesor Richard Ford, fue uno de los primeros cronistas en alabar desde un punto de vista turístico las excelencias de la costa andaluza. Él fue uno de los primeros en informar que ellitoral sureño goza de más de trescientos días de sol al año y que la temperatura media de los doce meses del año rara vez baja de los dieciocho o diecinueve grados. ¿Imaginan? Estas noticias debieron suscitar en la fría, encorsetada y opaca Inglaterra de entonces un aluvión de sueños y anhelos por estas tierras meridionales, adscritas al sueño orientalista de la historia, a un paso de los reinos misteriosos del norte de África, y a dos de las corrientes atlánticas que conducían al dichoso continente americano.

No es extraño que los viajeros del XVIII y el XIX pontificaran Andalucía por encima de cualquier otro territorio español. Andalucía, su costa, su luz, sus montañas, representaban un extraño y paradisíaco jardín donde todos los sueños, hasta los más imposibles, eran alcanzables.

Cerca de mil kilómetros

El sueño de la mar andaluza es ancho y poliédrico. Tanto como las múltiples realidades que lo pueblan. Desde Huelva, allí donde las aguas turbias y arenosas del río Guadiana se desdibujan para siempre en la frontera con Portugal, hasta el norte levantino de Almería, donde la playa Carolina anuncia los límites con Murcia, se extiende cerca de un millar de kilómetros donde las olas rompen entre anchos y arqueados arenales, puntiagudos y desdentados acantilados y ciudades crecidas al amparo de las brisas y los rumores marineros.

Mazagón es un lugar idílico, rodeado de pinos y donde las olas del Atlántico tropiezan con una playa de arena dorada interminable.

Desde una mirada viajera y poética la costa onubense, adscrita a la llamada Costa de la Luz, es una de las más luminosas y horizontales rayas acuosas de España. En ella no hay tropiezos ni saltos bruscos que separen las aguas de la tierra. Las montañas más próximas están kilómetros adentro, en la comarca conocida como el Andévalo. A sus costas asoman dos paradores, uno en Ayamonte, sobre un cerro altanero que divisa la frontera con Portugal y el quieto pueblo marinero, y otro más en Mazagón, en mitad de las arenas vírgenes que preludian Doñana. En este último las noches son como aquellas que imaginábamos en la infancia, con las estrellas a punto de caer sobre nuestras cabezas. Es un lugar idílico, rodeado de pinos y donde las olas del Atlántico tropiezan con una playa de arena dorada interminable.

Camino de la Costa del Sol

Al lado, con sólo salvar las últimas aguas del Guadalquivir, queda Cádiz, una de las provincias más dichosas de este país. Desde el principio de los tiempos no se conformó con tener un mar. Cádiz presume ante sus vecinas de poseer un mar y un océano. El Atlántico vierte en sus tierras un caudal torrencial de personalidad y fortaleza, reforzado por dos vientos y mil leyendas. Málaga es templada, cálida y azafranada. En ella la verticalidad parda de las montañas y las sierras se confunde con el azul añil de las aguas.

El Málaga-Golf tiene uno de los green más codiciados y una puerta que con solo abrirla te invita a sumergirte en el Mediterráneo.

Málaga posee varios paradores. El de Ronda está en el interior, pero ocupa un lugar único al filo del puente del Tajo. A la costa se asoma Málaga-Golf, con uno de los green más codiciados por los amantes de este deporte, una tentadora piscina redonda y una puerta que con solo abrirla te invita a sumergirte en el Mediterráneo. Gibralfaro está en la capital, al lado del castillo. Desde él se observa la vista más hermosa de la capital. Por último, espera Nerja, encaramado a un acantilado frente a la playa de Burriana y a un paso del Balcón de Europa.

En Granada sucede la costa está al lado de las montañas más altas de la península. Los cultivos tropicales que de unas décadas a esta parte han proliferado a orillas de la playa aportan un colorido distinto al de los litorales vecinos. Almería, por el contrario, es la más extraña y ajena a todas. Se diría que su litoral, en especial aquel que esquina el poniente y el levante de su geografía provincial, ha sido parido en un sueño surrealista. Lo que los geógrafos llaman el Cabo de Gata es en realidad un paisaje lunar y misterioso, ajeno a la memoria tierna de las montañas, las praderas y los valles.

El Parador de Mojácar es un sueño blanco frente al azul del Mediterráneo. Su arquitectura guarda las obsesiones de las casas bajas, integradas en el paisaje, habitadas a escala humana. Es un punto de partida sin igual para adentrarse en los misterios que encierra la esquina de España. Y es que Almería, Granada, Málaga, Cádiz y Huelva son maneras de nombrar al Atlántico y el Mediterráneo. Pocos lugares del mundo tienen el privilegio de ser bañadas por aguas tan mitológicas.

 
Buscador de reportajes
Logo de elmundo.es

© 2012 Unidad Editorial Internet, S.L. | Aviso legal | Política de privacidad