El Rolls de las digitales
La Leica M9, la última creación de la legendaria marca alemana, es una de las más precisas herramientas fotográficas del mercado.
Si la semana pasada hablábamos de las más extendidas, e imprescindibles, cámaras que existen: las que llevan incorporadas los móviles y que dentro de muy poco, cada ser humano tendrá la suya propia. Hoy quiero hablar de un producto situado en el otro extremo del mercado. Se trata de una de las más exclusivas, precisas y caras herramientas fotográficas que existen. Por el prestigio de su marca y por las circunstancias con las que ha sido creada, no será desdeñada por ningún fotógrafo. >
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Siempre que sus posibilidades económicas se lo permitan, por supuesto (5.495 euros, sólo el cuerpo). Hablo de la Leica M9, el último y más rotundo golpe en la mesa digital dado por la prestigiosa firma alemana. (Sólo hasta el próximo 10.10.2010 fecha prevista, al parecer, para la aparición de la M10). Vista por fuera no parece gran cosa. Es más, a muchos no les gustará su diseño, digamos, clásico. Por no decir anticuado. Aunque es precisamente esas formas las que muchos adoran y no cambiarían por las de ninguna otra cámara del mundo.
No hay que buscar en el exterior, fiel al que desde hace más de cien años mantiene la marca, sino en sus tripas, para sentir admiración hacia esta pequeña gigante. Se trata de la primera cámara de su tamaño con un sensor CCD que reproduce el formato 35 mm al completo (24 x 36 mm, el mismo de las viejas imágenes analógicas. Diseñado específicamente para este modelo, tiene una resolución de 18 megapíxeles y carece de ningún factor de multiplicación, es decir los objetivos mantienen su longitud focal.
No olvidemos de que se trata de una cámara cuyas dimensiones, 139 x 37 x 80 mm, y su peso, menos de 600 gramos, la hacen la más pequeña entre las de su categoría y comparable en su tamaño al de algunas compactas. No es lo único que tiene esta precisa herramienta. La M9 utiliza cualquiera de los objetivos Leica de la serie M, incluyendo los analógicos comenzados a fabricar en 1954, en la tradicional muestra de fidelidad a su historia y respeto a sus usuarios.
Pantalla LCD de 2,5 pulgadas, disparo en ráfagas hasta ocho imágenes por segundo, obturador metálico de alta velocidad, elevada velocidad de enfoque, sensibilidad entre 80 y 2.500 ISO, interface USB 2.0, menú tan rápido como intuitivo y sencillo, e idéntico silencio en el disparo que el resto de sus hermanas son sus principales características.
El sensor lleva una cubierta de vidrio que evita la necesidad de emplear filtros especiales para corregir la contaminación lumínica de rayos infrarrojos. Por último, Leica dispone el software Adobe Photoshop Lightroom como descarga en internet para que los usuarios registrados de la M9 dispongan de su última versión. Así es, en resumen, la Leica M9, el último modelo del Rolls Royce de las cámaras.