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Villa Hámster o cómo ponerse en la piel de un roedor

Si el filme 'Ratatouille' causó sensación entre los más pequeños, este establecimiento francés en el que el visitante puede convertirse en hámster por una noche enloquece a los mayores.

Lucía Martín

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Actualizado miércoles 27/01/2010 18:01 horas
Villa Hamster, Nantes.

Después de diez minutos de frenética actividad en la rueda, uno se merece un descanso así que toca refrescarse bebiendo agua del cubo, subir la escalera metálica, y, a cuatro patas, alcanzar el mullido colchón donde dejarse llevar por los brazos de Morfeo. Sí, nos referimos a ese animal de compañía llamado hámster pero no nos hemos equivocado y este texto es totalmente indicado en la sección de hoteles porque estamos hablando de un singular establecimiento en el que sus huéspedes se transforman, por unas horas, en verdaderos roedores.

Se trata de Villa Hámster, una casa diminuta (16 metros cuadrados) situada en el corazón de la ciudad de Nantes, en Francia, que ha sido transformada en jaula para hámsteres tamaño humano con el objetivo de que sus inquilinos vivan una experiencia, desde luego, del todo inusual. Lo primero que llama la atención de esta curiosa casa rural es la gran rueda de acero de dos metros de diámetro donde el huésped puede escoger entre trabajar la musculatura o relajarse, ya que el engendro en cuestión acoge una mesa en la que comer después de la actividad física.

Villa Hamster, Nantes

La cama, de matrimonio, está situada a 2,5 metros del suelo, en una plataforma tan pegada al techo que no queda más remedio que estar a cuatro patas, tal y como lo haría un animal en su habitáculo... La casa cuenta también con cocina y, cómo no, con un comedero en el que, no se asuste, no hay comida para hámsteres sino comestibles de la tienda biológica del barrio. Y si tras engullir los granos tiene sed bastará con beber del cubo metálico habilitado para ello que se activa por un sistema hidráulico. El baño, con un hermoso lavabo de porcelana blanca recuperado de la escuela, también merece una ojeada.

La original decoración de este proyecto, fruto de la imaginación de Yann Falquerho y de Frédéric Tabar y que abrió sus puertas hace apenas dos meses, remite en todo momento al universo ratonil tanto es así que incluso las lámparas son ratones. «Quisimos ofrecer una experiencia totalmente diferente a lo que existe en la actualidad, pero siempre desde el mayor confort posible», comenta Yann Falquerho.

Y es que a pesar de las dimensiones diminutas del establecimiento, todo está cuidado al detalle. Hay Internet, la cocina está equipada con todo lo necesario, y el precio de la habitación incluye el desayuno que no tiene nada que ver con comida para mascotas, sino todo lo contrario: el café es de la marca Nespresso, se ofrece té de la prestigiosa firma Mariage Frères, zumos, mermeladas caseras y bizcochos. Y por supuesto, todo aquel que se aloje se lleva un regalo, como no podía ser de otra forma, un hámster... Vivo.

| Villa Hamster. Rue Malherbe, 2. 44000, Nantes. Francia. Tfno: + (34) 956 242 600. www.uncoinchezsoi.net.

| Precio: 99 euros por noche (dos personas).

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