Robar el tiempo
Esta semana la revista Details presentó a sus seis, los seis hombres que marcarán el estilo y tendencia de 2010. A mí no se me ha perdido nada en la lista, estoy lejos de colarme incluso en una de seis millones, pero un amigo que escribe en la revista me invitó al evento que, como suele ser habitual, contaba con las distracciones típicas de este tipo de festejos: famosos, champagne y una marca patrocinando el asunto, en este caso la casa suiza Piaget y su nueva colección de relojes para la temporada.
![[foto de la noticia]](http://estaticos04.ocholeguas.com/imagenes/2009/12/03/1259859047_extras_ladillos_1_0.jpg)
Los relojes de lujo son un mercado interesante y que ha sobrevivido a la escabechina de 2009. Las nuevas generaciones ya sólo miran la hora en el móvil pero el reloj de lujo no es un dispositivo funcional, sino más bien una joya, y en ese sentido está protegido del pernicioso efecto del móvil. Al igual que las joyas, son refugio en tiempos de crisis, así que no han sufrido el mismo golpe que, pongamos, la moda o los bolsos.
Buscando datos sobre los nuevos relojes de Piaget y con la sana intención de, por primera vez en mi vida, comprarme un reloj de persona seria he dado con un servicio de alquiler de relojes. Su nombre: “Robar el Tiempo”.
La idea es similar a la de clubes de alquiler de bolsos, ropa o joyas, que tienen cada vez un mayor número de seguidores. En vez de gastar 5.000 o 10.000 euros en un reloj de lujo, se puede alquilar el modelo durante una semana o por un mes. Los relojes llegan por mensajero e incluyen un sobre para devolución por el mismo sistema.
Las ventajas van más allá del precio, se puede cambiar de reloj cada semana y probar diferentes modelos hasta encontrar uno con el que nos sintamos cómodos, por ejemplo. Como suele ser habitual en este tipo de clubes de alquiler, los modelos usados se venden también a un precio inferior.
Steal the Time tiene una larga lista de marcas, desde Baume & Mercier hasta Panerai pasando por los inevitables Rolex, aunque no todo está disponible y por algunos modelos la espera puede ser considerable. El precio varía según la marca, desde los 30 dólares a la semana por los más comunes hasta los más de 100 dólares por los modelos más exclusivos.
Ser miembro del club también tiene un precio: 10 dólares por mes. ¿El problema? No hay seguro por daño de uso, pérdida o robo. El que lo rompe, lo paga y la factura puede ser considerable.