Hotel Atalaya. Autovía de Málaga A-45, km 27. La Rambla, Córdoba. Tfnos: 957 684 485 y 658 894 265. Email: reservas@hotelatalaya.es.
16 acogedoras habitaciones que miran a la campiña.
Desde 70 euros (consultar ofertas).
3 estrellas.
Histórico, romántico, ideal para familias.
Es la base de operaciones de esa ruta del vino (la de Montilla-Moriles) que penetra la provincia de Córdoba de arriba a abajo. Desde la propia capital hasta Puente Genil, haciendo parada y posta antes en Fernán Núñez, Montilla, Aguilar de la Frontera, Lucena... O La Rambla, el pueblo de tintes blancos al que pertenece el hotel rural que nos ocupa, Atalaya, de profesión mirador. De ahí el nombre, ya que las vistas que se obtienen desde allí arriba (está ubicado él solo en lo alto de un promontorio) de la campiña cordobesa no se dan desde otro enclave: campos y campos de viñedos se extienden por kilómetros con la simple interrupción de algún que otro municipio, un cortijo de los de antaño y olivares propios del lugar.
De hecho, el hotel todavía conserva ese trazo sobrio de las antiguas haciendas olivareras desperdigadas por Andalucía. Aunque su puesta a punto hace menos de cuatro años logró adaptar sus recias instalaciones a los nuevos tiempos. Eso sí, el pórtico de finales del siglo XVII cincelado a conciencia con mármol de Carrara y los patios apoyados en columnas de Macael siguen manteniendo ese deje de palacio renacentista que todavía le caracteriza. Fue el expreso deseo de la familia de médicos propietaria del complejo (testigo nada menos de batallas como la de Munda entre Pompeyo y César o de la conversión de Gonzalo Fernández de Córdoba en el mito del Gran Capitán), convertido ahora en un singular oasis en el epicentro geográfico de Andalucía.
Debido a su localización, otra de sus señas gira en torno al vino, ya que de esta zona sale el único fino natural 100% de España. El hotel incluso cuenta con una bodega-sacristía con barricas propias y su cocina tradicional (hay que probar el rabo de toro, las alcachofas a la montillana o el salmón con salsa de manzana) siempre está regada con caldos de la denominación de origen Montilla-Moriles. De hecho, el Atalaya forma parte de la ruta del vino del mismo nombre, que recorre buena parte de las bodegas, almazaras, restaurantes y tonelerías de ocho municipios de la provincia (Fernán Núñez, Montemayor, La Rambla, Montilla, Aguilar de la Frontera, Moriles, Puente Genil y Lucena) más Córdoba capital.
Más o menos en el medio se ubica el hotel, por lo que su terraza, sus acogedoras y completamente reformadas habitaciones de colores cálidos, su piscina, sus jardines, sus patios porticados o su hall resultan un buen lugar para tomar impulso si uno se decide por seguir esta deliciosa ruta enológica.
Cafetería-bar, restaurante, piscina, terrazas, televisión por satélite, Internet, sacristía-bodega, salón de bodas, habitación habilitada para discapacitados, salones de congresos con capacidad para 500 personas, aparcamiento privado, servicio de recepción las 24 horas...
Sus vistas sobre la campiña cordobesa, transformada aquí en un tapiz de viñedos y olivares salpicado de pueblos blancos.
Su carácter íntimo y completamente aislado del exterior gracias a su ubicación en lo alto de una atalaya a 20 minutos de Córdoba capital.
Su característisca arquitectura, a medio camino entre los palacios renacentistas y los cortijos andaluces.
El hotel se encuentra a unos 20 minutos de Córdoba, por lo que la mejor forma de llegar hasta aquí es en AVE (www.renfe.es). Desde la ciudad, hay que tomar la autovía con dirección a Málaga A-45 y coger la salida 27. A Sevilla y Málaga se tarda una hora aproximadamente. El hotel forma parte de la Ruta del Vino Montilla-Moriles, una de las 19 puestas en marcha en todo el país por la Asociación Española de Ciudades del Vino (www.acevin.org), que ofrece información para planificar el viaje.
Disfrutar de una cata de vinos en algunas de las bodegas de la zona (Aragón y Cía, Cabriñana, Pérez Barquero, Toro Albalá, Delgado...), donde resposan los Montilla-Moriles propios de la ruta del vino del mismo nombre que discurre por estas tierras cordobesas.
Descubrir las reservas naturales de las lagunas del sur de Córdoba. Desde la más extensa de Andalucía, la de Zoñar de Aguilar de la Frontera, a la de Tíscar, en Puente Genil. Son auténticos refugios de agua salada para infinidad de especies como el pato Malvasía o el ánade real.
Conocer el pueblo de La Rambla, al que pertenece el hotel, repleto de talleres de alfareros que desarrollan su arte en la localidad desde hace siglos.
Recorrer la villa romana de Fuente Álamo, importante yacimiento arqueológico con un conjunto de mosaicos figurativos y geométricos único en todo el Imperio Romano. Está en la carretera provincia 297, km 3, en Puente Genil.
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