Hotel Lyngen Lodge. Djupvik 9146, Olderdalen, Noruega. Tfno.: 47 47627853. www.lyngenlodge.com.
Ocho.
La habitación doble cuesta 166 ¤. Consultar web para paquetes de esquí.
4 estrellas.
Hotel de campo. Escapadas fin de semana. Parejas, amigos.
Lo mejor de este hotel está de puertas afuera y esto lo dicen sus propietarios. Pronto se descubre que, en realidad, el hotel es el complemento perfecto para el entorno. La zona donde se encuentra situado el Lyngen Lodge, al norte de Noruega, a casi dos horas de Tromso, es un lugar lleno de magia. Pero sus paredes de madera transmiten sensación de hogar y su chimenea destila ese aroma de los sitios de calidad. Un rincón apartado del gran Norte, pero conectado al mundo si lo deseamos. Parece que la naturaleza creo este lugar para ubicar un hotel de estas características.
Lyngen Lodge es un ejemplo perfecto de una simbiosis con la naturaleza de la que muchos deberían tomar nota a la hora de construir. No sólo es eco-friendly en cuanto a su construcción, sino que emplea métodos de producción y conservación de energía muy innovadores como la capa de musgo que cubre el techo y que hace de aislante natural.
Después de trabajar muchos años en el mundo de la hostelería en Suiza y Austria, su propietaria, Elisabeth, decidió abrir su casa al público. Los rudos troncos de casi cuarenta centímetros de diámetro se fueron encajando unos en otros, como un lego en el que ni sobraba ni faltaba pieza alguna. ¿El resultado? Una gran cabaña, de estilo tradicional, pero con toda clase de novedades tecnológicas y de diseño, donde todo es de buen gusto. Un picaporte, un interruptor o unas pinzas para la chimenea parecen y son piezas básicas de todo el conjunto. Y el cliente lo nota.
Las habitaciones tienen todo el encanto de la decoración escandinava en maderas blancas, camas tipo camarote y los imprescindibles edredones que parecen transmitir calor, sin dar peso. Los más sofisticados todavía pueden dejarse envolver por las suaves mantas de pura lana.
El comedor tiene una mesa alargada, lo cual ayuda a la hora de relacionarse y es uno de los muchos detalles que hacen que alojarse en el Lodge se asemeje más a pasar unos días en casa de unos amigos. Se cuidan los vinos, se miman los guisos de salmón y la repostería demuestra cómo los jóvenes también disfrutan con los dulces.
Pieza fundamental del éxito de este lugar, a pesar de su reciente inauguración, es Graham. Su nacionalidad inglesa da un toque british a toda la casa. Después de ser monitor en numerosas estaciones de los Alpes, las montañas noruegas se han convertido en un bálsamo para él. Montañas, colinas y glaciares donde esquiar o caminar sin la ayuda de remontes, en un reto personal entre el hombre y las montañas.
Quizás lo único difícil es decidir si ir en verano o en invierno, así que lo mejor es ir una vez por estación. En invierno la protagonista es la nieve, y contemplar el paisaje de montañas y fiordos con el lago a los pies es una experiencia que quita el aliento. Para quien esquía el lugar se convierte en un parque de atracciones ártico. De octubre a marzo tienen lugar las Auroras Boreales. Bien entrada la noche, cuando los termómetros bajan sobradamente de los 10 o 15 grados bajo cero, el cielo se tiñe de un suave tono verdoso y se inicia un mágico vals de luces, los espíritus escandinavos en plena actividad. Ser testigo directo de estos fenómenos desde un jacuzzi es algo irrepetible.
En verano el paisaje cambia dramáticamente y se disfruta de los mejores atardeceres del mundo. Paseos en barco por el río, trekking por las montañas, excursiones a los glaciares o pesca de salmón son algunas de las actividades que se ofrecen. Para todas ellas el hotel Lyngen Lodge es el mejor punto de partida.
Restaurante, bar, jacuzzi, chimenea, deportes.
Su situación, en plena naturaleza, el trato familiar de sus dueños, su arquitectura y construcción.
Existen vuelos directos desde el aeropuerto de Stansted en Londres y desde Oslo en Noruega hasta la ciudad de Tromso, que está a dos horas del Lodge.
Si se va en verano, una excursión para ver ballenas jorobadas. Estos animales llegan en estío a las costas árticas para alimentarse. A pesar de su tamaño y peso, se les puede observar haciendo acrobacias y dando saltos. Lo mejor es cuando cantan un sonido que hace que vibre el agua. Desde Lyngen Lodge se organizan excursiones por la costa del fiordo para observar distintos animales y aves, entre ellos las ballenas.
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