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Blog Blog 5ª Avenida, por Ángel Jiménez de Luis

El arte de recortar gastos

Las marcas de lujo buscan la forma de esquivar la crisis sin reducir excesivamente el precio de sus artículos, un juego complicado y arriesgado.

Ángel Jiménez de Luis

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Actualizado miércoles 10/12/2008 10:36 horas
La tienda de Bvlgary, vacía, o en su estado natural estos días.

La tienda de Bvlgary, vacía, o en su estado natural estos días.

Una visita a los almacenes Saks de la Quinta Avenida de Nueva York es suficiente para darse cuenta de que algo no va bien. ¿Zapatos de lujo amontonados y en el suelo? ¿Por qué parece un outlet? Tal vez porque lo es. Desde el viernes negro, el día que comienzan las compras navideñas en EE.UU, las rebajas y ofertas se han ido acumulando. Y no entienden de marcas. Las carteras de Prada -señala acertadamente la prensa local- han estado siempre expuestas en vitrinas como objetos de lujo. Estos días se venden en un cajón como cualquier otro artículo de la sección de oportunidades.

La crisis empieza a afectar al lujo, un sector que hasta ahora se creía inmune a los frenazos de la economía. El próximo año la venta de bienes de lujo caerá entre un 3 y 7% por primera vez en más de 20 años. El problema no es sólo la perdida de clientes -el empleado de hedge fund que no cobrará un plus este año- sino también la percepción social. No es políticamente correcto gastar miles de dólares o euros en artículos recubiertos de diamantes en plena recesión y mucho menos hacer ostentación de ellos.

Las grandes marcas se ven en un aprieto. Sus beneficios caen y se amontona la mercancía. Bajar los precios de los productos puede ser una salida para grandes almacenes, pero no para tiendas como Bulgari o Hermès. Si se bajan los precios -una decisión que no admite marcha atrás-, se diluye el valor de la marca. La única solución es recortar gastos.

En el New York Times Francesco Trapani, responsable de Bulgari, desvela algunas de las medidas que la compañía ha tenido que tomar para capear el temporal, desde cambiar el material de las botellas de perfume o el acabado de las correas de los relojes. «El reto está en reducir gastos sin que afecte a la imagen del producto», señala Trapani. Son pequeños detalles que al final permiten que las cuentas den menos miedo. El problema es que el lujo también está en los detalles.

Sobre el blog

La vida, como cualquier viaje, se puede hacer en primera clase. Descubra los lugares, objetos y placeres reservados a quienes no tienen límite en la tarjeta de crédito.

Sobre el autor

Ángel Jiménez de Luis, periodista, vive con el temor constante de acostumbrarse a una vida que no puede permitirse pero que disfruta en pequeñas dosis. Escribe también El Gadgetoblog.

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