Cinco pistas cinco estrellas

La mejor nieve, los mejores servicios y los más bellos paisajes de montaña. Tres factores fundamentales a la hora de otorgar la máxima calificación a las estaciones de esquí. Hay muchas, pero Easyviajar.com ha seleccionado cinco para empezar la temporada..


Ocholeguas.com

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Actualizado lunes 22/12/2008 10:08 horas

De ser cierto el famoso refrán, este año que se aproxima vendrá cargadito de bienes -que falta hace, por cierto- y para los amantes de los deportes invernales, también de alegría y disfrute. Porque, si no da un cambio drástico la meteorología, será un año de nieves abundantes. Vamos, pues, a tirar por todo lo alto... Presentamos cinco estaciones de esquí de cinco estrellas, seleccionadas por www.easyviajar.com, el portal editorial de intermediación comercial dedicado al viaje. Son las más populares y las mejor equipadas para esta temporada.

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1. Baqueira-Beret (España).

Más allá de ser famosa porque a ella acude habitualmente la Familia Real española, su encanto reside en múltiples factores, tales como el de encontrarse en el mismo corazón de los Pirineos o el de contar con 104 kilómetros de pistas balizadas -dentro de un complejo de 1.922 hectáreas de dominio esquiable-, lo cual la convierte en el segundo centro invernal español en lo que a extensión se refiere.

Dividida en tres zonas, Baqueira, Beret y Orri o Bonaigua -cada una con unas características diferenciadas-, sus cotas van desde los 1.500 hasta los 2.510 metros, en el Cap de Baqueira. Son, además, pistas preparadas con mimo, enmarcadas en una naturaleza de gran belleza entre cumbres de casi 3.000 metros de altitud que bordean el horizonte. Una de las novedades para esta temporada 2008-09 es la inauguración de un parking público y gratuito que tiene cabida para 1.400 plazas.

Más allá del esquí, a pie de pistas hay una importante oferta hotelera y de ocio: pista de hielo, piscina climatizada, comercios... Así como una exclusiva oferta gastronómica basada en las especialidades locales y la cocina francesa. Y no hay que olvidar que Baqueira-Beret se ubica en la espectacular comarca del Valle de Arán (Lérida), cuya belleza radica en el paisaje alpino y en esos pueblos colgados de la montaña y formados por casitas de piedra y madera con tejados de pizarra. Por ello nadie debe pasar unos días en el valle de Arán sin detenerse en ellos.

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2. Val Thorens (Francia)

Dicen que los esquiadores más exigentes deberían esquiar en estas pistas al menos una vez en la vida. La estación de Val-Thorens es la más alta de los Alpes Franceses y destaca por su envidiable extensión esquiable: más de 600 kilómetros de pistas unidos por 200 remontadores mecánicos, todo ello con equipamientos altamente modernos, una nieve en excepcionales condiciones y el mejor ambiente de alta montaña.

En Val-Thorens hay ocho áreas esquiables que superan los 3.000 metros, lo que significa disfrutar de una nieve en perfectas condiciones desde finales de noviembre hasta mitad de mayo, a lo cual se añaden las comodidades: rápidas conexiones a lo largo de toda la estación, total seguridad y mínimas colas -sólo sus 30 remontesmás modernos tienen capacidad para 52.000 esquiadores por hora-. Además, esta temporada se estrenan 61 nuevos cañones de nieve, lo que completa el ya de por sí magnífico equipamiento de esta estación francesa. Y para aquellos a los que el invierno se les haga corto... también se puede disfrutar del esquí ¡en verano! en la zona del glaciar de Péclet (2.800 - 3.300 m.).

El pueblo de Val-Thorens, en el valle de Belleville, centra su actividad alrededor de una bonita iglesia que será, a buen seguro, el recuerdo fotográfico de todo esquiador.

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3. Courmayeur (Italia)

A los pies del Mont Blanc, a una hora y cuarto de Ginebra y una hora y media de Turín, se encuentra la glamourosa estación de Courmayeur, en la región alpina de Valle D' Aosta, uno de los destinos de nieve más frecuentados por la más selecta población de Italia -especialmente milanesa-, lo cual, inevitablemente, se refleja también en su precios...

No obstante, merece la pena. Gestionada por la Sociedad Courmayeur Mont-Blanc Funivie y accesible sólo a través de dos funiculares -uno de ellos, en Courmayeur, a tan sólo 1.200 metros de las pistas, y el otro en Entrèves- esta emblemática estación está recomendada para aquellos esquiadores expertos que buscan sensaciones extremas y que, a la vez, deseen disfrutan de un paisaje sin igual, dominado por el imponente Mont Blanc.

En Courmayeur, las pistas descienden por dos laderas, arrancando desde los 1.525 m de altitud del Plan Vény, por una parte, y desde los 1.709 m del Plan Chécrouit, por la otra, para llegar finalmente hasta los 2.763 m de Cresta d'Arp. Y a todo ello se añade el gran lujo de esquiar -siempre con guía- fuera de pista, en largos e impresionantes itinerarios por las laderas del afamado monte.

Y como postre: el pueblo de Courmayeur, a poco más de un kilómetro de las pistas,un municipio encantador de bajas edificaciones, callejuelas estrechas y, cómo no, una variada oferta de ocio, tanto comercial como gastronómica.

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4. Grandvalira (Andorra).

Nada menos que 7.300 esquiadores ha reibido esta estación durante el primer fin de semana de la temporada. Grandvalira está considerada como la capital de la nieve de los Pirineos, tal vez porque es su mayor dominio esquiable, con 193 km de pistas y seis accesos. Su situación privilegiada asegura una nieve de calidad y un alto porcentaje de días de sol durante todo el año.

Situada al norte del río Valira y muy cerca de la frontera francesa, la gran envergadura de sus instalaciones se debe a que en la temporada 2003-04 las dos estaciones de esquí líderes de los Pirineos, Pas de la Casa-GrauRoig y Soldeu El Tarter, aprovecharon su experiencia y proximidad geográfica para unirse y dar a luz el espacio Grandvalira, un dominio esquiable de dimensión europea con cotas que oscilan entre los 1.700 y los 2.640 metros. El resultado: un dominio esquiable de dimensión europea.

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5. Zermatt (Suiza).

Para llegar hasta esta antigua capital del alpinismo situada en el suroeste de Suiza hay que tomar un trenecillo cremallera de montaña en un viaje encantador y con sublimes vistas que, por sí mismo, ya merece la pena. Zermatt se encuentra en el pueblo del mismo nombre, a los pies del majestuoso Matterhorn, rodeada de 38 picos que superan los 4.000 metros y flanqueada de chalets y hoteles que han sabido combinar el lujo con una sencillez típica de la gente de montaña. El municipio conserva el encanto de los clásicos pueblos alpinos, con sus calles peatonales -sólo está permitida la circulación de vehículos eléctricos o de calesas tiradas por caballos- y las casas alineadas de madera.

La estación, chic y cosmopolita, tiene tres dominios esquiables distintos: Sunegga, Gornergrat y Klein Matterhorn. Las pistas oscilan entre los 1.600 y los 3.800 metros de altitud. Un ingenioso sistema permite moverse con toda libertad y coger todos los remontes que se deseen sin necesidad de sacar el forfait: se trata de una tarjeta magnética que se lleva guardada en el bolsillo delantero del mono. Con ella, y a través de los 394 km de pistas que surcan el dominio esquiable de Zermatt, a caballo entre Suiza e Italia, se dejan admirar unos parajes de ensueño.

 
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