Arte bruto
En la hermosa ciudad suiza de Lausanne, según se sube, a la izquierda, se halla uno de los más originales museos que he visitado jamás. Se denomina Art Brut y está dedicado íntegramente a la obra de artistas que presentan biografías o estados mentales inquietantes: obsesos, paranoicos, antisociales, mediums, etc... Muchos de ellos, internados en instituciones psiquiátricas o penales.
Entre las sorprendentes obras de arte marginal exhibidas en tan singular museo, me llamó la atención una edición caligrafiada e ilustrada a mano de El Quijote. El alemán Reinold Metz ha consagrado la mayor parte de su vida a esta ingente tarea, que bien podría considerarse la historia de una obsesión.

'El Quijote', página 132.
Nacido en Karlsruhe, Alemania, hace sesenta y tres años, Metz, tras terminar la escuela primaria, trabajó en una imprenta y después con un anticuario. Trastornado por la excesiva veneración que sentía hacia las ediciones originales de El Quijote decidió en 1972 realizar un ejemplar del libro de Cervantes completamente caligrafiado e ilustrado por su propia mano. Desde entonces, ha consagrado todo su tiempo a esta obra colosal de más de trescientas páginas de gran tamaño, finamente historiadas y dedicadas a Jean Dubuffet. «Quería hacer un libro bibliófilo, a la antigua usanza, como los que hacían los monjes en los tiempos anteriores a Gutenberg, así que en 1972 comencé a ilustrar a Cervantes, a don Quijote y al simpático Sancho Panza».
El resultado dista mucho de mostrar la disciplina, limpieza, calidad y talento del trabajo de los monjes. Las grandes páginas plastificadas que se exhiben en la última planta del museo reflejan un evidente desequilibrio, una mente pueril y caprichosa que reducen su empeño a una mera curiosidad antes que a una auténtica obra de arte. Pero ahí queda el trabajo de toda una vida que quizá haya servido para salvar al autor de mayores desequilibrios.
El museo de Arte Bruto de Lausanne nos enseña mucho sobre la vida y la mente humana, pero, sobre todo, viene a poner de relieve que la inspiración artística es un estado de conciencia que se encuentra a mitad de camino entre la cordura y la locura. Más información: www.artbrut.ch.