Sólo una expresión puede describir el buceo de Malta: Buceo escénico. En la isla de Gozo, el Mediterráneo se presenta como el Mare Nostrum de hace 50 años, virgen y desconocido.
Cuenta la leyenda que la pequeña isla maltesa de Gozo es, en realidad, la mítica isla de Ogigia y que allí fue donde Ulises estuvo prisionero durante siete años, víctima de un hechizo de amor de la bella ninfa Calipso. El turista-buceador que por estos lares se deja caer, mucho menos afortunado que el homérico personaje de La Odisea, suele estar bastante menos tiempo cautivo de las maravillas submarinas de la isla, auque sólo basta una semana de vacaciones submarinas para que el hechizo de Calipso perdure en el visitante para siempre.
Si hay una sola expresión que pueda describir el tipo de buceo de Malta sería: Buceo escénico. A pesar de estar hablando del Mediterráneo, las inmersiones son, sin duda, diferentes a cualquier otra cosa que se haya experimentado en las costas del Mare Nostrum. Es como el Mediterráneo español de hace 50 años, aún virgen y desconocido. El paisaje submarino, encendido por infinidad de tenues luces y sombras, está dotado de una serenidad y un misterio indescriptibles. Es como bucear en la luna.
El buceo que se practica en Malta tiene un punto de emoción y excitación con los saltos que se realizan al agua
El fondo marino está formado por arrecifes de roca caliza que se sitúan sobre una plataforma volcánica. La porosidad y fragilidad de esta piedra caliza hacen que estas formaciones geológicas sean fácilmente moldeables por la erosión y otros agentes naturales, dotando a este escenario de espectaculares y caprichosas formas como arcos, grutas, cavernas, y cañones submarinos.
Desde el aire, la costa de la isla de Gozo parece cortada a cuchillo en la que predominan los pronunciados acantilados que se precipitan al mar formando unas paredes verticales que, en muchos casos, caen por debajo de los 60 metros. Al igual que se dice que bucear en Gozo es hacerlo en aguas cristalinas de excelente visibilidad (entre los 20 y los 40 metros) todo el año, también hay que decir que es un buceo profundo, aunque no es necesario, si no se desea, llegar a cotas por debajo de la curva de seguridad.
El buceo que se practica aquí es mayoritariamente desde tierra y tiene un cierto punto de dureza, intensidad, emoción y excitación que, a los aficionados veteranos, suelen enganchar, sobre todo algunos saltos al agua desde paredes y trampolines naturales colgados entre los tres y los cuatro metros sobre el mar. Hay un famoso salto de siete metros en la inmersión conocida como La Catedral (sólo para amantes de las emociones fuertes).
La zona estrella para el buceo en Gozo es el llamado 'Dwejra Point' donde se encuentran dos maravillas naturales llamadas La Ventana Azul y el Mar Interior ('Inland Sea').
La primera es un espectacular arco que emerge 40 metros sobre el mar y que se sitúa sobre lo que llaman la Laguna Azul, un escenario submarino recubierto de un peculiar tipo de alga fosforescente que da ese color tan peculiar a las aguas. Junto a este arco se encuentra el 'Blue Hole' (agujero azul), una espectacular chimenea circular, muy amplia, por la que, al final de la inmersión, se asciende desde los 15 metros y, tras hacer la parada de seguridad, se sale caminando a la superficie.
Por su parte, el 'Inland Sea', es una especie de cráter volcánico, rodeado de una inmensa pared vertical de roca y en cuyo interior se ha formado una laguna de agua salada, transparente y de un peculiar color verde. A primera vista, el mar no se divisa por ninguna parte, pero cuando penetramos en el agua descubrimos que la inmensa pared está rota por su base, formando una amplia gruta por la que discurre una especie de enorme grieta natural de unos cinco metros de ancho por 25 de profundidad y 100 de largo, que desemboca en una mar de color azul profundo e intenso. Los contraluces que se forman en el agua son la locura de los fotógrafos submarinos.
Hablar de Malta es hablar de aguas cálidas -sólo en la temporada de buceo, entre abril y octubre- y enorme vida submarina, como importantes cardúmenes de peces pequeños, bogas fulas y damiselas, grandes meros, bancos de las siempre hambrientas barracudas, de salemas y otras especies no comerciales y, por supuesto, los famosísimos caballitos de mar de color amarillo con algas adheridas al cuerpo.
Estamos hablando de aguas ricas en nutrientes, condiciones ideales para la fauna y la flora marina. Muchas de las paredes rocosas que conforman el escenario submarino están tapizadas por diversidad de algas de múltiples colores, donde se refugian grandes escórporas, numerosísimos espirógrafos, infinidad de gusanos de fuegos y coloristas nudibranquios como las vaquitas suizas.
Sus aguas tienen una enorme vida. Destacan los famosos caballitos de mar amarillos con algas adheridas al cuerpo
Hay cientos de inmersiones que se pueden hacer en esta pequeña isla de 14 kilómetros de ancho por siete de ancho. Es muy difícil quedarse con una, aunque si tuviera que hacerlo me quedaría con 'Billinghrust Cave', a la que se accede atravesando -completamente equipados- las fotogénicas salinas de Reqqa y saltando sobre un mar cristalino desde los tres metros y medio de altura. La caverna es amplia y se adentra unos 200 metros en el interior de la isla.
Fue en 1984 cuando un grupo de espeleobuceadores se adentró en esta mítica cueva. Tras un rato de exploración, el grupo llegó hasta una cámara aérea de aire en donde encontraron una botella flotando y que contenía un mensaje. Sorprendidos, la abrieron y leyeron el papel: "Cueva descubierta por el Club de Actividades Subacuáticas de Billinghrust. Anota tu nombre al final de este papel". Por esto esta cueva fue bautizada con el nombre de 'Billinghrust Cave', en honor a los pioneros que la descubrieron.
Además del buceo, Gozo ofrece una estancia típica de los pueblos costeros mediterráneos. Los malteses han conseguido quedarse con lo mejor de todas las culturas que por allí han pasado a lo largo de la historia, como, por ejemplo, la amabilidad británica y la hospitalidad mediterránea. Un país para volver.
© 2012 Unidad Editorial Internet, S.L. | Aviso legal | Política de privacidad